Quintana Roo / Cancún

Familias de la Supermanzana 236 de Cancún denuncian afectaciones en su salud por agua contaminada

Unas 250 familias padecen por líquido residual que se filtró hacia las líneas de distribución de las casas.

Muchos ciudadanos decidieron contratar pipas para llenar sus tinacos
Muchos ciudadanos decidieron contratar pipas para llenar sus tinacos / Erick Romero

Alrededor de 250 familias de la Supermanzana 236 estarían afectadas por la contaminación del agua potable y las deficiencias en el servicio proporcionado por Aguakan, luego que una fuga de aguas residuales presuntamente se filtró hacia las líneas de distribución.

Francisco Poot gasta diariamente 70 pesos en la compra de cinco garrafones de agua purificada, mientras que Leticia, quien vive con sus hijos y adultos mayores, enfrentará hoy dificultades incluso para el aseo personal, debido a que sus reservas se agotaron.

Los habitantes consideraron organizarse para interponer una denuncia y posteriormente una demanda por las afectaciones sufridas, las cuales incluso ya han provocado problemas de salud, como ocurrió con Lucio, quien padeció una severa infección estomacal.

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El problema no es reciente. Desde hace varios meses comenzaron a detectarse indicios de fallas en el abastecimiento del vital líquido en esta zona. Hace poco más de un mes, Aguakan inició excavaciones en esquinas de diversas calles para tratar de localizar el origen de una fuga de aguas residuales que presuntamente se filtró hacia las líneas de distribución, aunque hasta ahora, según los vecinos, no se ha encontrado la causa.

Un ejemplo ocurre en la vivienda de Francisco Poot, ubicada en la calle 61 con 116, donde permanece una zanja abierta con tuberías expuestas mientras trabajadores intentan ubicar la filtración sin éxito. La cisterna y el tinaco de la familia quedaron contaminados de un día para otro. Los habitantes compararon cubetas llenadas un día antes y otro después, observando cómo el líquido adquirió una tonalidad marrón y un olor insoportable.

Hace poco más de un mes Aguakan inició excavaciones en las esquinas de varias calles para tratar de localizar la causa del problema, pero no lo consiguió / Erick Romero

“Se nos contaminó la cisterna de mil litros y el tinaco de 500 litros. Nos dimos cuenta cuando el agua comenzó a oler mal y, al bañarnos, aparecieron ronchas en la piel, infecciones en los ojos y malestares estomacales. Ahora tenemos que comprar garrafones de una purificadora porque no hay otra opción para bañarnos, lavar los platos y cubrir nuestras necesidades”, relató.

Guadalupe Salmerón enfrenta una situación similar, debido a la contaminación de sus depósitos de agua. En su caso, paga hasta 450 pesos por pipas para llenar recipientes con capacidad superior a 600 litros, además de ajustarse a las tarifas impuestas por los operadores.

Las familias con menores y adultos mayores padecen aún más esta problemática. Como Leticia, quien no cuenta con cisterna y no logró almacenar suficiente agua limpia antes de que comenzara la contingencia.

Vecinos dijeron que padecieron ronchas en la piel, infecciones en los ojos y males estomacales / Erick Romero

Con el inicio de una nueva semana, los habitantes de la colonia, especialmente los niños, deben acudir a la escuela apenas con lo indispensable para mantener una higiene mínima. Sus uniformes permanecen sucios, ya que tampoco pueden acudir a lavanderías debido a que toda la zona presenta afectaciones.

“Tuve una infección muy fuerte en el estómago y gasté alrededor de mil 300 pesos en el tratamiento. Además, llevamos días sin poder bañarnos adecuadamente porque tenemos que racionar el agua hasta la última gota”, dijo Lucio Méndez.

Cientos de familias manifestaron estar cansadas de la situación y señalaron que su economía no les permite pagar semanalmente hasta 500 pesos por pipas, además de cubrir recibos de Aguakan que oscilan entre 300 y 400 mensuales.

“Nos organizaremos como vecinos para presentar una denuncia y posiblemente una demanda contra Aguakan, porque ya nos enfermamos. Nos estamos bañando con agua contaminada y no podemos seguir tolerándolo”, expresaron los habitantes inconformes.