Cancún se vio envuelto en un severo caos vial este lunes luego de que una caravana integrada por aproximadamente 200 mototaxistas paralizara las principales avenidas del primer cuadro de la ciudad, generando horas de tensión y afectaciones a miles de automovilistas y usuarios del transporte público.
El despliegue de protesta comenzó poco antes del mediodía, momento en el cual la nutrida comitiva de unidades de tres ruedas irrumpió con fuerza sobre la avenida José López Portillo. Con el avance del contingente, la circulación se desquició rápidamente cuando los manifestantes enfilaron su marcha hacia la concurrida avenida Tulum, provocando un estrangulamiento total del flujo vehicular en una de las zonas más transitadas de la zona urbana.
De acuerdo con los reportes recabados en el lugar, los operadores que encabezaron el bloqueo pertenecen a las filas de las organizaciones sindicales FESOC e IslaCun.
La movilización responde a un profundo y acumulado malestar ante los nulos avances en las carpetas de investigación sobre violentas agresiones perpetradas recientemente en su contra. Entre los motivos principales que detonaron la protesta destacan el incendio intencional de varias de sus herramientas de trabajo y las constantes intimidaciones que, aseguran, sufren sus operadores por parte de inspectores del Instituto de Movilidad del Estado de Quintana Roo (IMOVEQROO).
Ante la magnitud del colapso y la presión ejercida en las calles, una comitiva en representación del gobierno municipal y autoridades estatales convocó de urgencia a una mesa de diálogo con los líderes de los transportistas para buscar un acuerdo que distendiera el conflicto.
Pese al inicio de las negociaciones, las unidades se mantuvieron estacionadas de manera indefinida frente a la Plaza de la Reforma —sede del Ayuntamiento— hasta el término de la reunión. Los manifestantes advirtieron desde un inicio que no retirarían el bloqueo de las vialidades principales ni liberarían el tránsito hasta obtener respuestas concretas y compromisos firmes por parte de las autoridades competentes.
El cierre de estas arterias principales obligó a la modificación temporal de diversas rutas urbanas y dejó varadas a numerosas personas que intentaban transitar por el centro de Cancún durante las horas pico del mediodía. Elementos de tránsito municipal implementaron operativos de desvío en los cruces cercanos para mitigar el impacto, aunque la circulación permaneció severamente afectada durante gran parte de la jornada mientras se definían los resolutivos de la mesa de diálogo.