La circulación vial en la ínsula está cerca del colapso, con alrededor de 15 mil vehículos que transitan por una superficie limitada a 422 hectáreas, según datos preliminares de fuentes de Tránsito y del Instituto de Movilidad de Quintana Roo (Imoveqroo). La concentración de unidades, principalmente motocicletas, satura las calles de las colonias y dificulta los servicios públicos como la recolección de basura, ya que se debe atender unas 4 mil viviendas y negocios estimados en esta demarcación.
Los vecinos demandaron medidas urgentes de control ante las disputas por espacios de estacionamiento frente a casas y negocios. El problema podría agravarse durante la próxima temporada alta de turismo de invierno, con la llegada de más vehículos particulares.
Datos preliminares de ambas dependencias arrojan la siguiente distribución: 250 taxis, mil 500 carros de golf, de los cuales mil 100 son de arrendamiento y el resto particulares, 10 unidades de transporte urbano, 40 vehículos de carga, mil 300 autos compactos y camionetas tipo Pick up, así como 11 mil 900 motocicletas.
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Personal de Tránsito sostuvo que al menos cinco por ciento de las motos circula sin placas, además de que existe rezago en su renovación, por lo que todavía no hay una cifra definitiva. Se buscó al director de Tránsito y Vialidad, Lauro Flores, pero una subordinada informó que se encontraba en la zona continental por motivos de servicio y ofreció enviar datos adicionales, que no llegaron hasta el cierre de esta edición.
Tampoco se encontraba en su despacho la titular de la Oficina de Recaudación del Servicio de Administración Tributaria de Quintana Roo (SATQRoo) en Isla Mujeres, Julia Beltrán. Una subordinada ofreció proporcionar la información posteriormente, pero al insistir en la solicitud se informó que sus superiores no la habían autorizado.
Alrededor del 80 por ciento de los integrantes adultos de una familia tiene motocicleta y, en algunos casos, los hogares cuentan con hasta dos vehículos compactos, según trabajadores entrevistados en colonias populares. Las unidades de dos ruedas son más versátiles para desplazarse y estacionarse; sin embargo, cuando no hay espacio disponible, los conductores deben buscar dónde acomodarlas, especialmente en el Centro Histórico.
El censo del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) del 2025 señala que el municipio Isla Mujeres contaba con 10 mil 50 viviendas particulares habitadas. Aunque no desglosa cuántas se ubican en la ínsula, se estima que son unas 4 mil. Muchas albergan a más de una familia. En la colonia La Gloria, por ejemplo, hay edificaciones con casas en renta para trabajadores.
El mismo censo contabilizó 31 mil 292 personas adultas. Se estima que 55 por ciento reside en la isla, a lo que se suma una población flotante que, según el Gobierno municipal, supera las 10 mil personas.
Avizoran mayor problema
Desarrollo Urbano informó que la superficie de la isla es de 422 hectáreas, con dimensiones aproximadas de siete kilómetros de largo por entre 500 metros y un kilómetro de ancho. La zona urbana ocupa 75 por ciento del territorio; el resto corresponde a áreas verdes y manglares.
En Sac-Bajo, la parte sur y la zona frente al malecón Caribe todavía hay proyectos de desarrollo. A futuro se prevé la construcción de al menos mil 800 cuartos de hotel, lo que duplicaría la oferta actual y aumentaría la población y el número de vehículos, agravando la situación.
Los servicios de agua, electricidad y drenaje ya han presentado colapsos en distintos momentos de las temporadas altas. También se registran apagones frecuentes, pese a que existe una planta móvil de respaldo. El suministro de agua potable depende por completo de un ducto submarino, mientras se construye una planta desaladora con capacidad inicial de 17 litros por segundo. Incluso si triplica esa capacidad al alcanzar su operación total, el abastecimiento podría resultar limitado.
La planta de tratamiento de aguas residuales, con capacidad de 30 litros por segundo, también es insuficiente. Su capacidad aún no se duplica, pese a que en el 2022 se anunció una inversión cercana a los 20 millones de pesos. La concesionaria Aguakan canceló la obra de última hora.
Hay tres desarrollos hoteleros cuya construcción podría comenzar en cualquier momento: uno sobre la carretera a Garrafón, con 120 habitaciones; otro en Sac-Bajo, y un tercero frente al malecón Caribe, con otras 120 habitaciones entre ambos. En la entrada y la parte norte de Sac-Bajo se proyectan alrededor de 700 habitaciones, y una cantidad similar sobre la vía a Garrafón.
Cerca de las instalaciones del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en el Centro Histórico, también hay un proyecto detenido para construir 80 habitaciones. Cuando se activen estos planes, la circulación podría complicarse aún más, sin que exista una propuesta alterna para amortiguar la presión, coincidieron directivos de hoteles.
Ricardo Pérez, uno de ellos, señaló que desde el año pasado uno de los principales reclamos es el caos vial durante el día en el malecón Rueda Medina, ya que dificulta tanto la llegada como la salida de vehículos durante las horas de mayor movimiento.
Alternativa soslayada
Arturo Ríos, exregidor, recordó recientemente que Fidel Villanueva Madrid, cuando era alcalde, habló de habilitar un acceso alterno para la población a la altura del acuario Tortugranja, en Sac-Bajo. La propuesta buscaba reducir la carga vehicular del malecón Rueda Medina: los trabajadores ingresarían por esa vía y los turistas utilizarían el acceso actual de la Administración Portuaria Integral de Quintana Roo (Apiqroo).
Ríos consideró que la propuesta era visionaria, pero fue soslayada y no se retomó en administraciones posteriores. También planteó la necesidad de limitar la densidad de uso de suelo en Sac-Bajo y la parte sur, reduciéndola al mínimo permitido por el Programa de Desarrollo Urbano (PDU). Desde hace una década, vecinos de esas zonas han solicitado medidas en ese sentido por medio de sus representantes, Ricardo Gaitán (+), Pía Fernández y Ariel Barandica.
En las colonias ya no hay terrenos disponibles para habilitar nuevos estacionamientos, pues los lotes de esos sectores fueron repartidos, incluidas las demasías. En el Centro Histórico, trabajadores y empresarios han solicitado en varias ocasiones recuperar el predio del antiguo hospital para convertirlo en un estacionamiento de dos niveles y aliviar la saturación.
En esa zona se concentra la mayoría de los 30 mil turistas que llegan diariamente durante la temporada alta. Gran parte son visitantes que permanecen apenas unas horas para acudir a Playa Norte y Playa Centro, incluidos quienes llegan a los 13 clubes, por lo general, se trasladan en embarcaciones recreativas procedentes de Cancún.
En el 2023 se registró el mayor movimiento histórico de pasajeros en barcos de ruta, con 6 millones 194 mil 455 usuarios en la principal terminal de Apiqroo. Después de ese año, el movimiento descendió a un promedio de 5.6 millones de pasajeros.
Propuesta
Un arrendador de carros de golf, lamentó en el 2025 que el Gobierno estatal ampliara las concesiones, lo que elevó el parque de poco más de 800 unidades a unas mil 100 y complicó aún más la circulación.
Ante la situación se presentó una propuesta en su documento Diagnóstico, análisis comparativo y propuesta de ordenamiento urbano para Isla Mujeres, hacia un desarrollo sostenible, en el que planteaba crear un Instituto Municipal de Planeación (Implan) para abordar, entre otros asuntos, la saturación vial.
El diagnóstico advierte que Isla Mujeres enfrenta una encrucijada crítica por el crecimiento urbano acelerado y desordenado, impulsado por el turismo masivo y la falta de planeación estratégica. La saturación de servicios básicos, los problemas de movilidad, el deterioro ambiental y los fenómenos de gentrificación y turistificación han afectado la calidad de vida de los habitantes y amenazan la identidad cultural y la sostenibilidad ecológica.
El documento señala que estos desafíos, comunes en territorios insulares, requieren soluciones que equilibren el desarrollo económico con la preservación del tejido social y ambiental. Sin intervención, advierte, la isla podría colapsar bajo la presión de un modelo extractivo y excluyente.
La creación del Implan se presenta como una respuesta integral para reorientar el desarrollo hacia la sostenibilidad. El organismo permitiría diseñar políticas públicas con base en evidencia técnica y participación ciudadana, alineadas con la Agenda 2030, con prioridad en la movilidad sustentable, la regulación del mercado inmobiliario y la protección de ecosistemas críticos.
Para establecerlo se requiere compromiso político, recursos financieros y una estructura que involucre al Gobierno, el sector privado, la academia y la sociedad civil.
La propuesta incluye un cronograma con diagnósticos participativos, planes estratégicos y mecanismos de seguimiento para avanzar hacia un modelo ordenado. También plantea incorporar indicadores de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para evaluar resultados y fortalecer la rendición de cuentas.
Entre las medidas sugeridas figuran desarrollar un proyecto de turismo sostenible, limitar los aforos en playas y arrecifes, fomentar actividades de bajo impacto, como el esnórquel educativo, y determinar la capacidad de carga del destino.
También propone crear una red de transporte público eléctrico y un sistema de bicicletas compartidas para reducir el tráfico y las emisiones de dióxido de carbono.
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Habla la gente
Bárbara Bacelis, vecina de la colonia Salina Chica y residente de la avenida Jesús Martínez, señaló que, aunque en su zona no se han registrado disputas por los espacios para estacionar motocicletas como ocurre en otros lugares, la situación es complicada. En su vivienda, entre familiares e inquilinos, suman 10 motos y mantienen acuerdos para respetar los espacios después de la jornada laboral.
En la colonia Caribe, Pablo Gutiérrez, trabajador que renta un cuarto en la calle Punta Samá, tiene una motocicleta para trasladarse con su esposa. Explicó que encontrar lugar para estacionarse es difícil porque la familia con la que vive también tiene varias unidades. Para evitar conflictos, procura mantener una convivencia cordial.
Jesús Pérez, herrero de la colonia Salina Chica, dijo que opta por la tolerancia cuando alguien ocupa su espacio: deja su automóvil en el parque del sector y espera a que la otra persona se retire para recuperar su lugar. “No puedes prohibir que no tenga vehículo la gente, es una situación que se complica día a día”, lamentó.
Nancy González, ama de casa, comentó que su situación es manejable porque no discute con sus vecinos: cuando alguien ocupa el espacio disponible, los demás tienen que buscar dónde estacionarse.
Carlos Brito, residente de la calle secundaria Facundo Rosado, en la colonia Ampliación La Gloria, reconoció que muchas familias construyeron sus viviendas sin dejar espacio para garaje. Ahora, la situación se complica cuando cada integrante tiene motocicleta e incluso uno o dos automóviles. En su familia, integrada por cinco personas, cada miembro cuenta con su unidad y además tienen un auto compacto.