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¿Qué es el infierno de fuego?

Ariel Juárez García“Es erróneo... pensar que por medio de los demonios, Dios inflige a los condenados tormentos horribles como el del fuego”La Civiltà Cattolica (revista jesuita)

No sólo a los miembros de las iglesias de la cristiandad, sino también a muchas personas que no son cristianas, se les ha enseñado a creer en un infierno de fuego y de tormento. Debido a que ésta no es una enseñanza cristiana, fue tiempo después de la época en que vivieron Jesucristo y sus apóstoles, cuando se adoptó tal creencia.

“El Apocalipsis de Pedro (obra sagrada que no es considerado por la Iglesia como de inspiración divina) que data del siglo II D.C., fue la primera obra de materia religiosa que describió el castigo y las torturas con que se afligía a los pecadores en el infierno”, señala la obra francesa Encyclopædia Universalis.

En dicha publicación también se describía lo que les esperaba a las personas malas: “Se les prepara...un fuego inextinguible”, y añade: “Ezreel, el ángel de la ira, viene con hombres y mujeres con la mitad de sus cuerpos en llamas y los arroja a un lugar oscuro, el infierno de los hombres; y un espíritu de la ira los castiga”.

Una gran cantidad de eruditos de diferentes épocas apoyaban esta enseñanza, entre ellos Justino Mártir quien creía que el infierno era un lugar abrasador, Clemente de Alejandría, Tertuliano y Cipriano recalcaron que era un lugar ardiente. Agustín de Hipona enseñaba que el sufrimiento infligido en el infierno era espiritual y físico.

“En el siglo V ya se había impuesto en todas partes la severa doctrina de que los pecadores no reciben una segunda oportunidad en la otra vida y que el fuego que los devora nunca se extingue”, escribió el profesor John N.D. Kelly.

Cabe mencionar que María I Tudor –quien fue reina de Inglaterra de 1553 a 1558– recibió el apodo de María la Sanguinaria por quemar a casi trescientos protestantes en la hoguera. Según cuentan, se justificó diciendo: “Si las almas de los herejes van a arder eternamente en el infierno, no hay nada de malo en que yo imite la venganza divina y los mande a la hoguera aquí en la Tierra”.

Hay que reconocer que, el significado que la mayoría de la gente le da hoy a la palabra “infierno” es el mismo que tiene en la Divina Comedia de Dante y el Paraíso Perdido de Milton, que es completamente ajeno a la definición original de la palabra escrita en hebreo y griego registrada en los santos escritos.

Sobre la palabra inglesa “hell,” que corresponde a “infierno,” el Webster’s Dictionary dice que es igual a la palabra hebrea Sheol (que suele transcribirse en español “Seol”) y a la palabra griega Hades. En las Biblias alemanas la palabra que se usa en vez de “infierno” es Hoelle; en portugués la palabra que se usa es inferno, y en francés Enfer.

Los traductores de la Biblia en la Versión Valera (de 1934) identifican a la palabra Sheol 31 veces como “sepulcro”, 13 veces como “sepultura”, 11 veces “infierno”, y 3 veces “abismo”, 3 veces “profundo”, 2 veces “huesa”, 1 vez “hoyo profundo”, y 1 vez “fosa”.

En las Escrituras Griegas Cristianas (comúnmente llamadas el “Nuevo Testamento”), la ya citada Biblia de la Versión Valera (1934) traduce Hades “infierno” 8 veces e “infiernos” 2 veces para las 10 veces que aparece la palabra en los siguientes textos bíblicos: Mateo 11:23; 16:18; Lucas 10:15; 16:23; Hechos 2:27, 31; Apocalipsis 1:18; 6:8; 20:13, 14.

Por su parte, la Biblia católica Versión Torres Amat (1925), traduce Sheol “sepulcro” 16 veces; “infierno” 34 veces; “infiernos” 3 veces; “infierno o sepulcro,” 2 veces; “muerte” 2 veces; y “sepultura”, “fajas mortuorias”, “infierno o muerte”, “infiernos o sepulcro”, 1 vez cada una.

Ante tales referencias vale la pena preguntar: ¿Qué clase de lugar es el Seol o Hades?

El hecho de que la Versión Valera de 1934 traduzca la misma palabra hebrea Sheol o Seol de las diferentes maneras anteriormente citadas, muestra que infierno, sepulcro o sepultura y fosa significan la mismísima cosa. Y si el infierno significa el sepulcro común de la humanidad, no podría a la misma vez significar un lugar de tormento por fuego.

En todos los lugares donde se menciona al Infierno, al Seol o el Hades, en la Biblia, jamás se indica que estas palabras, que equivalen a lo mismo, estén asociadas con la vida o alguna actividad relacionada con el tormento o la tortura. Más bien, suelen estar relacionadas con muerte e inactividad.

Si la idea de asar a personas en el fuego nunca había entrado en el corazón de Dios, ¿parece razonable que él hubiese creado un infierno ardiente para los que no le sirven o no le obedecen?

La Biblia dice en la primera carta o epístola del apóstol Juan en el capítulo 4 versículo 8 que “Dios es amor.” ¿En realidad atormentaría para siempre a persona alguna de su creación, un Dios amoroso? ¿Haría usted eso?