Campesinos de Peto y sus comisarías hicieron un llamado a conservar las ceremonias mayas relacionadas con las actividades del campo, debido a que las nuevas generaciones han ido dejando de practicar estas tradiciones ancestrales.
Eduardo Moo, veterano productor, señaló que hace aproximadamente medio siglo los campesinos de las comisarías se organizaban y apoyaban entre sí para realizar ceremonias de rogativas, primicias y ofrendas, principalmente durante los períodos de sequía o cuando las lluvias no llegaban a tiempo.
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Explicó que las rogativas tenían como finalidad pedir por la llegada de las lluvias y obtener una buena producción agrícola. Posteriormente, al concluir la cosecha, se realizaba la ceremonia de la primicia, en la que los productores agradecían al Creador por los frutos obtenidos.
El campesino Alejandro Cauich señaló que las nuevas generaciones están dejando en el olvido estas prácticas debido a los cambios sociales y al avance de la tecnología. Sin embargo, consideró necesario mantenerlas vigentes y transmitirlas a los jóvenes.
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Destacó que mediante estas ceremonias se agradece a la tierra y al Creador por los frutos obtenidos, además de mantener vivo un legado que dejaron los antepasados mayas.
Cauich también advirtió sobre la disminución de los sacerdotes mayas. “Varios de los más antiguos han fallecido y actualmente quedan pocos en las comunidades”, dijo.
Por su parte, Pedro Tamay, productor de la comisaría de Xcabanché, indicó que en esa comunidad los campesinos continúan organizándose cada año para llevar a cabo la ceremonia de la primicia, considerada una de las tradiciones más importantes que deben preservarse.
Agregó que también existe la costumbre de realizar ofrendas desde el inicio de las actividades agrícolas. Desde la preparación del terreno y la siembra hasta la cosecha, los campesinos acostumbraban efectuar ceremonias como muestra de respeto y agradecimiento a los dueños del monte.