Yucatán / Mérida

Evento “Cuidando a mi tribu” impulsa prevención del cáncer cervicouterino en Yucatán

Al menos 90 por ciento de las personas sexualmente activas tendrán contacto con el virus en algún momento de su vida, de acuerdo con especialistas, responsables del evento.

Existen más de 200 genotipos del virus
Existen más de 200 genotipos del virus / Mishell Calderón

Fomentar las acciones de prevención, así como la detección oportuna del cáncer cervicouterino fue el objetivo del evento Cuidando a mi tribu, que la Asociación de Mujeres Yucatecas contra el Cáncer realizó en el auditorio Ignacio Vado Lugo de la Facultad de Medicina de la UADY.

Durante el desarrollo de la jornada, Laura Conde Ferráez, responsable del proyecto de estudio del Virus del Papiloma Humano (VPH), explicó el comportamiento de éste en el desarrollo del cáncer cervicouterino y el impacto de la vacunación.

Dijo que al menos 90 por ciento de las personas sexualmente activas tendrán contacto con el virus en algún momento de su vida, y que existen más de 200 genotipos, aunque sólo un grupo es considerado de alto riesgo por su asociación con distintos tipos de cáncer, principalmente el cervicouterino.

Recordó que el virus se transmite por contacto directo piel con piel durante las relaciones sexuales, no por fluidos, y que requiere pequeñas lesiones para que las partículas virales ingresen al organismo. Añadió que factores como el tabaquismo, la coinfección con herpes y el uso prolongado de hormonas pueden incrementar el riesgo de desarrollar la enfermedad.

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La especialista Mayra Ávila Herrera abordó posteriormente el tema Entre el riesgo y la prevención: lo que podemos controlar, donde dijo que el cervicouterino es el único cáncer 100 por ciento prevenible. Explicó que su desarrollo no es inmediato, sino que puede tardar entre cinco y 10 años, iniciando como lesiones de bajo o alto grado que pueden detectarse y tratarse antes de evolucionar a cáncer.

En el bloque Entre el miedo y la rutina: por qué postergamos nuestros estudios, Luz María Herrera señaló que persisten tabúes, especialmente en comunidades alejadas donde el acceso a la información es limitado y, en algunos casos, las parejas impiden que las mujeres acudan a revisiones médicas.

A estos factores se suman las limitaciones económicas y la distancia a los servicios de salud. Indicó que apenas 20 por ciento de las mujeres se realizan mastografías y enfatizó la necesidad de que ellas mismas se conviertan en voceras dentro de sus comunidades para promover la prevención.

El encuentro concluyó con un llamado a fortalecer la prevención, el acceso a la información y el acompañamiento comunitario.