Luego de permanecer siete años evadiendo la justicia, este día fue detenido José de Jesús “N”, alias “Mimbela”, señalado como uno de los presuntos responsables del delito de feminicidio en grado de tentativa cometido en agravio de su entonces esposa, Esbereidi L., en hechos ocurridos en Ciudad del Carmen en 2018. Junto a él fue capturada Gabriela Alejandra “N”, quien habría participado de manera directa en el ataque.
Las aprehensiones se realizaron en el estado de Yucatán, como resultado de investigaciones conjuntas encabezadas por la Secretaría de Seguridad Pública y las Fiscalías de Yucatán y Campeche, con el respaldo de fuerzas federales, lo que permitió ubicar y asegurar a ambos imputados, quienes desde entonces se mantenían sustraídos de la acción penal.
De acuerdo con la denuncia y los datos de prueba integrados en la carpeta de investigación, José de Jesús “N”, de 45 años y originario de Jalisco, habría planeado el crimen junto con Gabriela Alejandra “N”, de 30 años y originaria de Campeche, quien además mantenía una relación sentimental con él.
En ese entonces, la víctima consideraba a Gabriela su mejor amiga, circunstancia que fue aprovechada para consumar el ataque. La narrativa de los hechos señala que el hoy detenido dejó abierta una puerta del domicilio conyugal para permitir el ingreso de Gabriela Alejandra, quien presuntamente agredió brutalmente a Esbereidi L. con un martillo y un arma de fuego.
La violencia no se limitó al interior de la vivienda: la víctima fue trasladada a un rancho cercano, donde continuaron las agresiones en un intento por ocultar el crimen y simular un asalto cometido por personas desconocidas.
Pese a la gravedad de las lesiones, Esbereidi L. logró sobrevivir, lo que permitió que se activaran los mecanismos de investigación y la posterior orden de aprehensión en contra de ambos presuntos responsables, quienes huyeron del estado tras los hechos. Tras su captura, las autoridades de Yucatán entregaron a José de Jesús “N” y Gabriela Alejandra “N” a sus homólogos de Campeche, donde serán puestos a disposición del juez de control que libró la orden correspondiente, a fin de que enfrenten el proceso penal por el delito de feminicidio en grado de tentativa.
Este caso, que durante años permaneció abierto, reaviva la exigencia de justicia para las víctimas de violencia de género y subraya la relevancia de la coordinación interinstitucional para llevar ante los tribunales a quienes, aun prófugos, no logran escapar de la ley.