Ivi May Dzib
En el año de 1970 la editorial Siglo XXI editó uno de los libros más importantes si queremos entender la pedagogía como un proceso humanístico y liberador, hablamos de Pedagogía del oprimido, de Paulo Freire, un clásico de América Latina.
De este libro nos interesa rescatar los postulados de Paulo Freire respecto a la pedagogía crítica, ya que esta teoría pedagógica ha sido fundamental para trabajar en contextos marginales donde hay un enfoque autoritario que provoca que los individuos no generen conciencia de los constructos sociales que los oprimen, pero la visión de Freire permite construir desde la conciencia de los problemas sociales que se viven a diario y que afectan de manera directa e indirecta a las aulas de clase. Freire plantea una relación formativa de carácter político, porque tiene la idea de que la formación dentro del aula puede hacer que los seres sociales pasivos sean seres sociales activos, críticos y pensantes de la sociedad en la que están sumergidos.
También nos enfocaremos en lo que Freire llama la antidialogicidad y la dialogicidad como matrices de teorías de acción cultural antagónicas, pensando que la primera sirve como opresión, la segunda como liberación. La teoría de la acción antidialógica tiene como características: la conquista, la división, la manipulación y la invasión cultural, estos son los motivos que permiten que dentro del aula se construya una forma de aprender que impide un sentido crítico en la construcción del individuo desde la sociedad, ya que le impide poder identificarse con el otro, sesgando la idea de comunidad. Todo lo contrario sería la teoría de la acción dialógica y sus características: la colaboración, la unión, la organización, la síntesis cultural, esta será la apuesta de Fraire en cuanto a lo que considera debería de ser el camino del proceso pedagógico, ya que estas cualidades logran incidir en el proceso formativo de los alumnos.
La relación del opresor y el oprimido, que plantea Freire en la relación maestro-alumno, así como la educación como un sistema de opresión nos parece importante, ya que de alguna manera son prácticas que se siguen manejando dentro de los centros escolares, parte de nuestra investigación, de los que trabajamos el fomento a la lectura, consiste en aplicar diferentes metodologías educativas dentro de nuestros proyecto para poder observar si la que aplican de manera cotidiana los docentes no es contraproducente con la formación humana de los alumnos, ya sea de primaria o secundaria. Porque una de las ideas principales de Freire es que nadie educa a nadie, sino que los hombres se educan entre sí con la mediación del mundo, de ahí que los postulados de Freire sean importantes para nuestro trabajo de fomento a la lectura, porque partimos de la idea que la lectura puede ser esa mediación en donde las relaciones de poder entre el tallerista y el alumno se diluyan bajo otro tipo de dinámica. Habría que retomar a Freire, ya que es uno de los primeros teóricos que trabajan pensando en los niños como seres pensantes pero también como actores políticos capaces de incidir en su propia comunidad.
“Paulo Freire (1921-1997) fue uno de los mayores y más significativos pedagogos del siglo XX. Con su principio del diálogo, enseñó un nuevo camino para la relación entre profesores y alumnos. Sus ideas influenciaron e influencian los procesos democráticos por todo el mundo. Fue el pedagogo de los oprimidos y en su trabajo transmitió la pedagogía de la esperanza. Influyó en las nuevas ideas liberadoras en América Latina y en la teología de la liberación, en las renovaciones pedagógicas europeas y africanas, y su figura es referente constante en la política liberadora y en a educación. Fue emigrante y exilado por razones políticas por causa de las dictaduras. Por mucho tiempo, su domicilio fue el Consejo Mundial de las Iglesias en Ginebra, Suiza”.
ivimayd@hotmail.com