A menos de dos semanas del arranque del Mundial 2026, la selección de Brasil recibió una noticia que sacudió a toda la afición: Neymar sufrió una lesión muscular que lo dejará fuera de actividad entre dos y tres semanas, según confirmó oficialmente la Confederación Brasileña de Futbol (CBF). La situación pone en duda la presencia del delantero en el debut de la Canarinha dentro de la Copa del Mundo.
El atacante brasileño presentó molestias en la región del gemelo derecho mientras se encontraba concentrado con el equipo nacional en Teresópolis. Tras realizarle estudios médicos y una resonancia magnética, el cuerpo médico de la CBF detectó una lesión de grado II en la pantorrilla, por lo que el proceso de recuperación requerirá varias semanas de trabajo intensivo.
El médico de la selección brasileña, Rodrigo Lasmar, explicó que el panorama cambió respecto al primer diagnóstico emitido por el Santos, club de Neymar, donde inicialmente se pensaba que solo se trataba de un edema muscular. Sin embargo, las pruebas posteriores revelaron un problema más delicado que obligará al futbolista a mantenerse alejado de las canchas.
La lesión llega en el peor momento posible para Brasil, ya que el equipo dirigido por Carlo Ancelotti se encuentra afinando detalles rumbo al torneo mundialista. Además de perderse los partidos amistosos de preparación ante Panamá y Egipto, el delantero también corre el riesgo de no estar disponible para el debut frente a Marruecos el próximo 13 de junio en el Nueva York Nueva Jersey Stadium.
El calendario de recuperación mantiene una pequeña esperanza para la Canarinha, pues en el escenario más optimista Neymar podría volver a entrenar un par de días antes del primer compromiso mundialista. Sin embargo, la preocupación ahora no solo pasa por su presencia, sino también por el nivel físico con el que podría afrontar el torneo más importante del futbol internacional.
Mientras tanto, la expectativa crece alrededor del estado del histórico número 10 brasileño, quien apunta a disputar una de sus últimas Copas del Mundo. La afición y el cuerpo técnico estarán atentos a la evolución del atacante, consciente de que gran parte de las aspiraciones de Brasil en el Mundial 2026 dependen de la recuperación de su máxima figura.