Por primera vez, Emma Coronel habló abiertamente sobre su historia con Joaquín Guzmán Loera, conocido como “El Chapo”, revelando detalles de cómo comenzó su relación cuando ella era adolescente y las condiciones en las que mantuvieron su romance en secreto.
Las declaraciones forman parte del documental Casada con El Chapo: Emma Coronel habla, donde la exreina de belleza describe una relación que, según su versión, fue cercana y de carácter hogareño, pese al contexto que rodeaba al líder del Cártel de Sinaloa.
Coronel relató que conoció a Guzmán cuando tenía 17 años, durante una fiesta relacionada con el concurso Reina de la Feria del Café y la Guayaba, en Durango.
Según su testimonio, en ese momento no sabía quién era, ya que creció en un entorno rural sin acceso a televisión ni servicios básicos. Fue ahí donde alguien le informó que un hombre “importante” quería conocerla, lo que derivó en su primer acercamiento con quien se presentó como Joaquín.
Con el paso del tiempo, las visitas del capo evolucionaron de encuentros amistosos a una relación más cercana. Coronel aseguró que el vínculo fue desarrollándose de forma gradual, influido también por la diferencia de edad.
“Me enamoré”, afirmó al recordar esa etapa, destacando que su interés surgió por la personalidad y la forma en que él la trataba.
Una boda simbólica y vida en discreción
La modelo explicó que su relación formal inició cuando alcanzó la mayoría de edad, y que posteriormente realizaron una boda simbólica en su comunidad, sin registro civil.
Describió la ceremonia como sencilla, rodeada de su familia, aunque aclaró que actualmente esa etapa de su vida le genera más tristeza que emoción.
Una relación marcada por el secreto
Debido a la situación legal de Guzmán, la relación estuvo rodeada de estrictas medidas de seguridad. Coronel relató que debía evitar el uso de teléfonos, cambiar constantemente de vehículos y trasladarse incluso en avionetas hacia pistas clandestinas para poder verlo.
Además, los encuentros no eran constantes, ya que podían pasar semanas o incluso meses sin coincidir.
En contraste con la imagen pública del narcotraficante, Coronel describió a Guzmán como una persona con gustos cotidianos, como ver televisión, cantar o pasar tiempo en casa.
Aunque reconoció que guarda recuerdos positivos de su convivencia, aclaró que no busca justificar ni cambiar la percepción pública sobre él.