Esta mañana, en punto de las 8:46 horas tiempo del centro, México entró oficialmente en la primavera. El equinoccio de primavera 2026, confirmado por el Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica, marca el momento exacto en que el Sol alcanza una declinación de cero grados y su radiación llega de forma perpendicular al Ecuador terrestre, logrando que el día y la noche tengan exactamente la misma duración en prácticamente todo el planeta: 12 horas de luz y 12 de oscuridad. A partir de hoy, los días comenzarán a alargarse y las noches a acortarse.
Qué significa la palabra equinoccio y por qué importa
El término proviene del latín y significa literalmente "igual-noche", una descripción precisa del fenómeno astronómico que ocurre cuando la Tierra, en su órbita alrededor del Sol, intercepta el Ecuador del cielo. Lo que percibimos como el movimiento del Sol en el horizonte es, en realidad, una ilusión: quien cambia de posición es la Tierra, explica el doctor Jesús Galindo Trejo, investigador de la UNAM.
Desde el punto de vista científico, la relevancia del equinoccio va más allá de la astronomía. De acuerdo con la UNAM, muchas enzimas y hormonas son sensibles a la luz solar, y funciones fisiológicas como la fertilidad y la producción de vitamina D están directamente relacionadas con la cantidad de luz que recibimos. No es casualidad que la llegada de la primavera se asocie popularmente con una sensación renovada de energía y bienestar.
El impacto en la agricultura mexicana
El cambio estacional también tiene consecuencias prácticas muy concretas para el sector agrícola. La primavera dota a los cultivos de mayor luz solar y, aunque las lluvias primaverales no son tan abundantes como las de verano, ayudan a mantener los suelos húmedos y a potenciar el crecimiento de la flora nativa. En México, gran parte de la producción agrícola depende del temporal, por lo que esta estación es determinante para cultivos como el trigo, el melón, la naranja, el nopal, la piña y la sandía, todos con altos porcentajes de producción durante estos meses.
Zonas arqueológicas: tradición, mística y operativo de seguridad
Cada equinoccio de primavera, miles de personas acuden a las zonas arqueológicas de México en busca de lo que la tradición popular describe como una carga especial de energía. Aunque la ciencia ha demostrado que la energía solar durante los equinoccios es la misma que en cualquier otro día del año, la práctica sigue vigente y convoca multitudes en sitios como Teotihuacan y Chichén Itzá.
Para garantizar la seguridad de los visitantes y la integridad del patrimonio arqueológico, la Secretaría de Cultura a través del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) activó el Operativo Equinoccio de Primavera 2026, vigente del 20 al 22 de marzo. Está prohibido el ingreso con mascotas, alimentos, bebidas alcohólicas, estupefacientes, armas y bultos, y se exhorta a respetar las indicaciones del personal, no acceder a zonas restringidas y cumplir los aforos permitidos.
Horarios específicos por zona arqueológica
Teotihuacan (Estado de México) operará el dispositivo el 21 y 22 de marzo. El día 21, la entrada será a las 7:00 horas con cierre a las 17:00 y último acceso a las 16:30. El día 22, abrirá a las 8:00 horas con cierre a las 17:00. El acceso será por las puertas 1, 2, 3, 4 y 5.
Chichén Itzá (Yucatán) abrirá este 20 de marzo a las 9:00 horas, con cierre de taquillas a las 16:00 y desalojo a las 17:30. Los días 21 y 22, el ingreso será a las 8:00 horas con el mismo horario de cierre.
Para el resto de las zonas arqueológicas, se recomienda consultar los avisos en las redes sociales del INAH y de cada sitio patrimonial, ya que algunos manejarán horarios y condiciones específicas durante estos días.