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Si tienes más de 50, evita este error con el delineador porque puede hacerte ver mayor

El delineador puede favorecer la mirada después de los 50, pero usarlo en exceso puede cerrarla y acentuar los signos naturales de la edad.

Un delineado que favorece o no
Un delineado que favorece o no

El delineador puede convertirse en uno de los mejores aliados para destacar los ojos, pero después de los 50 la forma de aplicarlo cobra especial importancia. Un trazo demasiado marcado puede hacer que la mirada luzca pesada y que algunos cambios naturales de la piel sean más notorios.

Con el paso del tiempo, la piel de los párpados puede presentar líneas de expresión, pliegues y cambios en su firmeza. Por eso, cubrir todo el contorno del ojo con una línea gruesa y muy oscura no siempre resulta favorecedor y puede endurecer las facciones.

El error con el delineador que conviene evitar después de los 50

Uno de los errores más comunes es delinear todo el ojo con un trazo intenso, especialmente cuando se utiliza un lápiz negro y se aplica demasiada presión. Esta técnica puede reducir visualmente el tamaño de los ojos y generar una expresión más rígida.

Además, cuando el maquillaje se concentra en los pliegues del párpado, las líneas de expresión pueden hacerse más visibles. Por ello, las técnicas utilizadas en piel joven no necesariamente producen el mismo efecto en una piel madura.

¿Cómo usar el delineador para favorecer la mirada?

En lugar de marcar todo el contorno, una alternativa consiste en concentrar el delineado en la zona exterior del párpado superior. El trazo debe ser fino y mantenerse cerca de la línea de las pestañas para aportar definición sin recargar los ojos.

Después, puedes difuminar ligeramente el producto para eliminar los bordes demasiado marcados. Un pequeño movimiento ascendente hacia la parte exterior también puede ayudar a crear una apariencia de mirada más elevada.

El negro intenso no siempre es la mejor opción

Aunque el delineador negro es un clásico, después de los 50 puede resultar demasiado contrastante cuando se utiliza en grandes cantidades. Los tonos café, chocolate, gris oscuro o ciruela ofrecen una definición más suave.

La elección del color depende también del tono de piel, cabello y ojos. El objetivo no es eliminar la definición, sino conseguir que el maquillaje se integre mejor con las facciones y conserve un aspecto natural.

¿También debes evitar delinear las pestañas inferiores?

No es necesario dejar de maquillar la zona inferior de los ojos, pero sí conviene evitar cerrar completamente la mirada con un lápiz oscuro. Una opción más ligera consiste en aplicar el producto únicamente en el tercio exterior.

Después, difumina el trazo con una brocha pequeña o un aplicador para conseguir una transición suave. Esta técnica permite aportar profundidad sin crear una línea rígida alrededor del ojo.

La clave está en definir sin sobrecargar

Después de los 50, el objetivo del maquillaje de ojos no tiene que ser ocultar los cambios naturales del rostro, sino encontrar técnicas que ayuden a resaltarlo. Un delineado fino puede aportar definición y hacer que las pestañas parezcan más abundantes.

La regla más sencilla es apostar por menos producto, trazos delgados y líneas difuminadas. Así, el delineador puede seguir formando parte de la rutina de belleza y ayudar a conseguir una mirada definida, luminosa y natural.