La Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) aprobó este miércoles 28 de octubre de 2026, por trigésima cuarta ocasión, una resolución que exige el fin del embargo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos a Cuba, aunque el respaldo internacional a la iniciativa disminuyó considerablemente respecto al año pasado.
El documento presentado por La Habana obtuvo 130 votos a favor, 17 en contra y 25 abstenciones, lo que representa una reducción de 35 apoyos frente a 2025, cuando la propuesta reunió 165 votos favorables.
Asimismo, los votos en contra aumentaron de siete a 17, mientras que las abstenciones pasaron de 12 a 25.
¿Qué países votaron contra el fin del embargo de EU a Cuba?
Estados Unidos e Israel mantuvieron su rechazo a la resolución, al igual que Argentina y Paraguay.
En América Latina, Colombia, Ecuador y Costa Rica también votaron en contra, lo que representó un cambio respecto a sus posiciones de 2025.
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Colombia había respaldado la iniciativa el año pasado, mientras que Ecuador y Costa Rica se habían abstenido.
Otros países que rechazaron la propuesta fueron Hungría, Marruecos, Ucrania y Emiratos Árabes Unidos.
Chile, Honduras y Perú cambian su voto ante la ONU
La votación también registró modificaciones entre los países latinoamericanos que anteriormente respaldaban el documento cubano.
Chile, Honduras y Perú optaron por abstenerse, pese a que en 2025 habían votado a favor de exigir el levantamiento del embargo.
Alemania, Grecia, Italia y República Dominicana también se abstuvieron.
Por su parte, Venezuela no participó en la votación debido a la suspensión de su derecho al voto en la Asamblea General por atrasos en el pago de sus contribuciones al organismo internacional.
¿Qué significa la aprobación de la resolución contra el embargo a Cuba?
La resolución, titulada Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba, se presenta anualmente desde 1992.
Aunque la Asamblea General volvió a aprobarla, el documento no tiene carácter vinculante, por lo que su adopción no obliga al Gobierno estadounidense a levantar las sanciones.
La votación ocurrió en un contexto de tensiones entre Washington y La Habana, después de que la administración del presidente Donald Trump reforzara las restricciones comerciales y energéticas contra la isla.
El Gobierno cubano también denunció presiones diplomáticas estadounidenses para reducir el respaldo internacional a su propuesta, mientras que Washington defendió su política de sanciones.
Con este resultado, Cuba consiguió nuevamente una mayoría favorable en Naciones Unidas, pero registró una disminución importante de apoyos, particularmente entre países de América Latina y Europa.
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