El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este viernes que su gobierno podría considerar una “toma de control amistosa” de Cuba, en un comentario que ha generado amplio interés y debate internacional.
La declaración se da en medio de tensiones crecientes entre Washington y La Habana, impulsadas por un bloqueo energético que ha agravado la crisis económica en la isla.
En sus declaraciones desde la Casa Blanca, antes de abordar un vuelo hacia Texas para un mitin, Trump aseguró que Cuba está en “serios problemas” y que Estados Unidos podría hacer algo “muy positivo” tanto para los ciudadanos cubanos en el exilio como para quienes viven dentro del país.
“Toma de control amistosa” y diálogo con La Habana
Trump afirmó que “quizás tengamos una toma de control amistosa de Cuba” tras décadas de relaciones tensas entre ambos países. Dijo que el secretario de Estado, Marco Rubio, está gestionando el asunto y que ha observado de primera mano el deseo de cambio entre la población.
“Desde pequeño he oído hablar de Cuba. Todos querían un cambio, y puedo ver que eso está sucediendo”, indicó el mandatario.
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Trump describió a Cuba como una nación sin dinero, petróleo o comida, y agregó que las autoridades isleñas estarían buscando ayuda, lo que podría abrir una ventana para una intervención que él calificó de amistosa.
Contexto del bloqueo energético y tensiones recientes
La declaración se produce en un momento de alta tensión bilateral. Las relaciones entre Washington y La Habana se han deteriorado significativamente desde la imposición de un bloqueo petrolero por parte de Estados Unidos a principios de este año, tras el abatimiento de Nicolás Maduro en Venezuela —aliado estratégico de Cuba— y la pérdida de acceso de la isla al petróleo venezolano.
Ese bloqueo restringió el acceso de Cuba a los suministros de combustible, exacerbando una crisis económica y social sin precedentes desde 1959. La medida incluyó aranceles a países que suministren crudo a Cuba, profundizando la escasez en sectores clave como energía y transporte.
Sin embargo, recientemente el gobierno estadounidense alivió parcialmente estas restricciones, autorizando la reexportación de crudo venezolano a Cuba a través del sector privado, aunque con ciertas limitaciones.
Esta modificación ha sido interpretada como un intento de reducir tensiones, pero la idea de una “toma de control amistosa” sigue generando especulación sobre posibles escenarios políticos y diplomáticos.
El anuncio vuelve a colocar a Cuba en el centro de la geopolítica hemisférica, con diversas reacciones de gobiernos y analistas que evalúan las implicaciones de una política estadounidense hacia la isla más activa y pública.
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