Irán y Estados Unidos comenzaron este sábado una nueva ronda de conversaciones en Islamabad, Pakistán, en un intento por contener la escalada del conflicto que inició a finales de febrero.
De acuerdo con medios estatales iraníes, el diálogo ya está en marcha, aunque persiste incertidumbre sobre si las negociaciones se desarrollan de forma directa o mediante intermediarios.
Las delegaciones están encabezadas por el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, y el vicepresidente estadounidense, J.D. Vance, quienes llegaron por separado a la capital paquistaní. El encuentro se da en un contexto de alto el fuego temporal que se mantiene con fragilidad.
Pakistán actúa como mediador clave
El proceso diplomático fue impulsado por el gobierno de Pakistán, cuyo primer ministro, Shehbaz Sharif, sostuvo reuniones individuales con ambas delegaciones antes del arranque formal de las conversaciones.
Autoridades iraníes destacaron que el nivel de representación refleja la importancia estratégica del diálogo.
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El viceministro de Exteriores para Asuntos Jurídicos e Internacionales, Kazem Garibabadi, señaló que Teherán acude con una postura firme y preparado para distintos escenarios.
Además, funcionarios iraníes confirmaron que se llevaron a cabo reuniones preliminares con mediadores locales para presentar los puntos centrales de su posición.
Exigencias de Irán y condiciones de Estados Unidos
Las negociaciones están marcadas por posturas rígidas de ambas partes. Irán presentó un paquete de demandas que incluye el levantamiento de sanciones, el pago de reparaciones, el desbloqueo de activos financieros y un alto al fuego integral que contemple a aliados regionales como Líbano.
Asimismo, Teherán mantiene como línea prioritaria el control del Estrecho de Ormuz, considerado una ruta estratégica para el comercio energético global.
Por su parte, Estados Unidos ha reiterado sus condiciones clave: impedir que Irán desarrolle armas nucleares y garantizar la reapertura total del tránsito marítimo en Ormuz.
Presión militar y advertencias de Washington
En paralelo al proceso diplomático, el presidente Donald Trump elevó el tono al advertir que, en caso de no alcanzarse un acuerdo, su país podría intensificar las acciones militares.
El mandatario aseguró que las fuerzas estadounidenses se encuentran preparadas para actuar, lo que añade presión a las conversaciones en curso.
Un momento crítico para la estabilidad regional
Este acercamiento representa uno de los contactos de mayor nivel entre ambos países desde la Revolución Islámica de 1979.
Analistas internacionales consideran que el resultado de estas conversaciones podría definir el rumbo del conflicto en las próximas semanas.
Mientras tanto, la comunidad internacional sigue de cerca el desarrollo del diálogo, consciente de que cualquier avance o ruptura tendrá impacto directo en los mercados energéticos y la estabilidad geopolítica global.
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