EL CAMBIO DE directiva de la Coparmex Mérida, realizado en el Club Campestre ayer, terminó convirtiéndose en algo más que un acto institucional del sector empresarial. Fue, en los hechos, un escenario donde se evidenció el choque de visiones sobre la reforma electoral que hoy marca la agenda nacional.
Ante empresarios y liderazgos locales, el gobernador Joaquín Díaz Mena defendió la propuesta de reforma electoral, subrayando que busca fortalecer y modernizar el sistema democrático. Además, dejó claro su respaldo a la presidenta Claudia Sheinbaum.
Minutos antes, el presidente nacional de la Coparmex, Juan José Sierra Álvarez, había fijado postura con una frase contundente: “la mejor reforma electoral es la que no se aprueba”. Desde su óptica, el modelo vigente ha dado estabilidad al país y modificarlo representa un riesgo innecesario para la certeza institucional. Dos visiones, un mismo foro. Mientras el Ejecutivo estatal respaldó abiertamente la agenda presidencial, Coparmex reafi rmó su postura de confrontación, aunque intente revestirla de imparcialidad técnica
PURGA EN INFONAVIT. Algo se está moviendo –y fuerte– en la Secretaría General del Infonavit. La salida de César Escobedo no fue tersa ni protocolaria. Fue, según versiones internas, una expulsión seca y sin miramientos. Escobedo es identificado como cercano a Rogerio Castro, y su caída no se entiende sin el contexto de las recientes polémicas atribuidas, al menos políticamente, a su exjefe. No está de más recordar que Escobedo fue director del IVEY durante el sexenio de Rolando Zapata; ahí habría adquirido experiencia en el manejo administrativo que hoy vuelve a estar bajo escrutinio
EL REACOMODO INTERNO sigue dando de qué hablar en el Patronato Cultur, tras anunciarse la remoción de Xavier Enrique Alayola Rosado de la Dirección de Administración, área estratégica desde el inicio de la actual administración estatal.
Vale recordar que Alayola Rosado no sólo fue director administrativo desde el arranque del sexenio, sino que también fungió como encargado de despacho de Cultur en una etapa clave, lo que lo colocó como uno de los perfiles de mayor confianza dentro de la estructura. En corto se comenta que una de las principales diferencias con el actual director, David Escalante Lombardi, fue la negativa de Alayola a autorizar que todos los eventos se manejaran a nombre de la empresa Amigo Yucatán –firma vinculada al propio Escalante–, así como avalar un descuento del 90% en la renta de los salones del Centro de Convenciones Siglo XXI. Según versiones internas, el esquema planteado contemplaba posteriormente comercializar servicios a operadores a precios elevados, incrementando considerablemente las utilidades.
Paralelamente, aseguran que el control administrativo es clave para avanzar en una limpia total que ya habría comenzado, enfocada en personal identifi cado con la gestión de Clemente Escalante Alcocer, anterior titular del Patronato.
EN EL PAN Yucatán se da por descontado que será a finales de año cuando su presidente, el diputado local Álvaro Cetina Puerto, pida licencia temporal para buscar nuevamente un cargo de elección popular, ya sea una diputación federal o repetir en su actual posición. Sin embargo, más allá de sus aspiraciones personales, lo que comienza a despertar suspicacias es quién ocupará la presidencia provisional del partido.
Algunos consideran que, por prelación, corresponde a la segunda al mando asumir el cargo: la secretaria general Diana Canto Moreno. Sin embargo, ya han levantado la mano el diputado local Marco Pasos Tec, y recientes rumores vuelven a posicionar a Sergio Chan Lugo, acaso con la intención de dotar de “disciplina y experiencia” el proceso electoral venidero. Habrá que ver.
LA REFORMA ELECTORAL impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo –que fija un tope máximo de 15 regidurías en los ayuntamientos– cayó como bomba en el panismo meridano, que ahora deberá realizar un complejo rediseño quirúrgico de su tablero político.
Si de por sí es complicado para los azules en Mérida integrar planillas amplias donde convergen liderazgos territoriales, cuotas partidistas, sectores empresariales, grupos juveniles y otros compromisos de campaña, ahora, con un techo rígido de 15 espacios, el margen de inclusión se estrecha. Y en el ADN panista, cuando los espacios se reducen, su llamada “democracia interna” suele tensarse al máximo.
En procesos electorales pasados, cada regiduría representa una ficha estratégica: representación territorial, premio a la lealtad o puerta de entrada a perfiles ciudadanos. Ahora, al reducirse los espacios, nuestras fuentes aseguran que la preocupación de Álvaro Cetina, Asís Cano y Bertha Ruz Durán, presidenta del partido en Mérida, es válida, pues si no se trabaja con anticipación el territorio, aumentará la dispersión natural de cuadros y la aparición de nuevas opciones.
En este contexto, figuras que orbitan en Movimiento Ciudadano, como Gerardo Ocampo, encuentran terreno fértil. Si el PAN concentra posiciones en su núcleo duro, perfiles con capital propio podrían optar por competir desde otra plataforma. MC, con su narrativa de renovación y discurso urbano, podría capitalizar el descontento de cuadros desplazados. Y mientras más reducida la caballada, mayor la probabilidad de migración política.
LAS OBSERVACIONES DE la ASEY sobre el caso Servilimpia volvieron a cimbrar el núcleo duro del renancismo meridano. Todo parece indicar que la situación podría salirse de control si los involucrados en las irregularidades no encuentran una salida que minimice daños políticos.
Nuestras fuentes aseguran que las quejas de este núcleo ya habrían llegado hasta Harvard, en Boston, Massachusetts, para evitar que el caso salpique a otros actores panistas. También advierten que dejar a los presuntos responsables políticamente aislados podría provocar que busquen refugio en Morena y revelen con mayor amplitud los detalles del presunto desfalco y las instrucciones recibidas.
El problema de Servilimpia, nos dicen, si no se maneja con cautela, podría revivir el efecto “Santiago Alamilla”, que bajo la narrativa de “empresas fantasma” durante la administración de Mauricio Vila fue capitalizado políticamente por el PRI de Rolando Zapata. ¿Se repetirá la historia? Algunos consideran que sí; otros señalan que aún faltan episodios de tensión, desconfianza y grilla… a distancia.
LAS TENSIONES NO cesan. En la granja panista se comenta que los disidentes encabezados por Jorge Puga no se están quedando cruzados de brazos. El registro como partido local de “Mexicana”, impulsado por Alejandro Menéndez Bojórquez a través de Jala’acho’ob Mexicana, sería algo más que una aventura ciudadana. Nuestras fuentes apuntan a que podría convertirse en la nueva herramienta política del renancismo para rearticularse.
QUIEN HA TENIDO un inicio de año complicado es el diputado local por Morena, José Julián Bustillos Medina. Tan sólo esta semana acumuló dos tropiezos. El primero, cuando fue cuestionado por la prensa por ausentarse en un par de sesiones del Congreso del Estado para acudir a eventos públicos con el Gobernador, lo que generó incomodidad. El segundo ocurrió al ser interrogado sobre sus aspiraciones para la alcaldía de Mérida y la situación de seguridad.
Respondió que “agradece aparecer en las encuestas y que lo tomen en cuenta” y, respecto a la seguridad, reconoció que los gobiernos de Mauricio Vila y Rolando Zapata hicieron bien las cosas, por lo que Joaquín Díaz Mena recibió un estado seguro. Al advertir el alcance de sus declaraciones, visiblemente nervioso, agradeció también al comandante Luis Felipe Saidén Ojeda, titular de la Secretaría de Seguridad Pública.
HABLANDO DE LEGISLADORES locales, quien estaría mostrando un abierto ánimo de revanchismo político es la diputada por Morena, María Esther Magadán Alonzo. Según diversas versiones, mantiene una presión constante –“duro y dale”– sobre sus compañeros legisladores, el presidente de la Junta de Gobierno, e incluso sobre secretarios de Estado y el propio Auditor Superior del Estado, con la intención de que se proceda penalmente contra Julián Zacarías Curi, dos veces exalcalde de Progreso y en su momento aspirante a la gubernatura.
"Debería relajarse la diputada Chelita –como se le conoce coloquialmente–, pues tendría que recordar que sus padres hicieron jugosos negocios cuando Julián era alcalde”, mencionan fuentes del vecino puerto yucateco, al advertir que insistir en las acusaciones podría representar, como dice el dicho popular, “escupir para arriba”.
YA QUE TOCAMOS el tema del Auditor Superior del Estado, Rubén Arjona Ortiz, en los pasillos del Congreso y del Palacio de Gobierno se comenta que, una vez concluida la revisión de la cuenta pública 2024 en lo correspondiente al Gobierno estatal, dejaría el cargo “de manera voluntaria”.
Lo anterior obedece a que hasta septiembre de 2024 la administración de Mauricio Vila rindió cuentas, mientras que a partir de octubre de ese año corresponde hacerlo al gobernador Joaquín Díaz Mena. “Va a cuidar a la administración que lo impulsó al cargo y en la que se movió todo el aparato económico del gobierno, para luego retirarse; una forma de maquillar el pasado”, señalan las mismas fuentes al referirse a la situación actual del funcionario.
Porque en Cuaresma, tus desenfrenos políticos pueden reducirse a ceniza… todo es personal.