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Opinión

Todo es personal en Yucatán

El legislador ha advertido que eliminar o reducir esas posiciones sería un error para la democracia mexicana e incluso ha sugerido que, de aprobarse, la reforma no debería aplicarse en las elecciones de 2027 ni de 2030. Sin embargo, el agua es más clara y nos aseguran que la verdadera preocupación no es el equilibrio del sistema electoral, sino la posibilidad de que se cierre la puerta que podría llevar al Congreso a Jorge Carlos Ramírez Granados, actual director del Registro Civil en Yucatán y, casualmente, hijo del senador. La ruta plurinominal sería el camino más cómodo para aterrizar en San Lázaro sin tener que enfrentarse al desgaste de una campaña o al riesgo de una elección directa. Por eso, cuando algunos políticos hablan de “defender la representación plural”, en realidad están defendiendo algo mucho más cercano: la posibilidad de que el poder también se herede.

Y eso es lo que Claudia Sheinbaum no va a permitir. EL EXPEDIENTE MAYALAND. Entre los jueces y magistrados de Yucatán todavía se comenta el episodio que el 5 de marzo terminó por devolver las cosas a su punto de origen. El Juzgado Cuarto de Distrito en Yucatán ejecutó la diligencia que retiró a Fernando Eugenio Barbachano Herrero la posesión de los hoteles Mayaland Hotel & Bungalows y The Lodge at Chichén Itzá, revirtiendo la decisión que meses antes había autorizado una jueza de Quintana Roo. La corrección vino desde los propios tribunales federales, que dejaron claro lo que –según dicen varios litigantes– siempre estuvo a la vista: el asunto era de jurisdicción yucateca.

En otras palabras, el expediente terminó exactamente donde, jurídicamente hablando, nunca debió haber salido. Quienes siguieron el caso de cerca comentan que la estrategia encabezada por el abogado Manuel Rodríguez Villamil acumuló una larga cadena de recursos, incidentes y movimientos procesales. Una batería jurídica que, en la percepción de más de un observador, parecía más orientada a ganar tiempo que a resolver el fondo del litigio. El detalle que más llamó la atención fue el intento –por momentos exitoso– de que un conflicto entre yucatecos, por un inmueble ubicado en Yucatán, terminara resolviéndose en tribunales de Quintana Roo. La maniobra funcionó durante un tiempo. Pero los tribunales federales terminaron por devolver el expediente a su carril natural. Fuentes cercanas al caso cuentan también que, conforme los resultados en tribunales se fueron complicando, la disputa empezó a jugarse en otros terrenos.

Consultores de comunicación radicados fuera de la Península habrían participado en una serie de movimientos mediáticos que, según quienes los observaron, lejos de aclarar el asunto terminaron por enredarlo aún más. Hoy, con el desenlace ya consumado, el balance es difícil de ignorar: ni la estrategia jurídica ni la narrativa pública lograron modificar el curso del expediente. El caso deja, para quienes alguna vez se sientan frente a un abogado, una lección sencilla pero contundente: conviene distinguir entre una estrategia sólida en derecho y las promesas que suenan bien mientras el reloj sigue corriendo.

Porque, al final del capítulo, Barbachano perdió la posesión de los hoteles. Los abogados –como ocurre en cualquier relación profesional– prestaron sus servicios y cobraron por ellos. La pregunta que queda flotando no aparece en ningún expediente: si el cliente recibió, a cambio de lo que pagó, una defensa sustentada en derecho… o simplemente una administración elegante de sus propias expectativas. Cada quien tendrá su respuesta. En privado, claro. EN EL FRACCIONAMIENTO Yaxnah de Caucel el ambiente está que arde. Vecinos del fraccionamiento andan más que molestos por la falta de agua potable y la pésima presión que padecen desde hace días, un problema que ya colmó la paciencia de más de uno. Según cuentan los propios colonos, hasta el parque del fraccionamiento llegó Francisco Torres Rivas para intentar dar la cara… pero la jugada no le salió como esperaba. Y es que, en medio del reclamo ciudadano, el funcionario habría intentado culpar a los constructores del desarrollo por las fallas en el suministro.

El argumento, sin embargo, no convenció a los vecinos, quienes de inmediato le reviraron. Varios de ellos recordaron que fueron testigos directos de la instalación de las tomas hidráulicas, las cuales –aseguran– se realizaron de manera correcta y con la viabilidad previamente autorizada por la Junta de Agua Potable y Alcantarillado de Yucatán. Incluso subrayaron que el fraccionamiento fue desarrollado con tecnología de última generación, por lo que –según su versión– jamás habían tenido problemas de abastecimiento de agua hasta ahora. Para los colonos, el verdadero problema no está dentro del fraccionamiento, sino en las viejas tuberías principales que llevan el agua hacia Ciudad Caucel, infraestructura que –afirman– ya quedó rebasada por el crecimiento de la zona. La discusión subió de tono. Gritos, reclamos e incluso insultos se escucharon en el parque Yaxnah, en una escena que dejó claro el nivel de hartazgo ciudadano… y que ni siquiera logró hacer retroceder a Francisco Torres, quien se mantuvo firme en su postura pese al enojo generalizado.

En los pasillos políticos ya se comenta que “Panchito” Torres trae entre ceja y ceja brincar a la boleta electoral. Y es que, según dicen los enterados, el funcionario anda moviéndose por diversas colonias con la mira puesta en una posible candidatura a diputado por Morena en las próximas elecciones. Bajo el argumento de “escuchar a la gente”, Torres ha comenzado a recorrer barrios y fraccionamientos, en lo que muchos ya califican abiertamente como una precampaña adelantada. El problema es que las visitas no le han salido como esperaba. En varios de esos encuentros, lejos de aplausos, lo que ha encontrado son reclamos. Vecinos le han puesto sobre la mesa las constantes fugas, la baja presión del agua, la mala calidad del suministro y el evidente abandono en el mantenimiento de las redes hidráulicas en distintas zonas de la ciudad.

HAY QUIENES ASEGURAN que el nombre de Karla Paola Medina Contreras sigue apareciendo donde muchos pensaban que ya no tendría presencia. Y es que, pese a que se daba por hecho que su etapa en el ámbito de Patronato de las Unidades de Servicios Culturales y Turísticos del Estado de Yucatán había quedado atrás, ahora se comenta que todavía mantiene facturación que rebasa los 90 mil pesos mensuales vinculada a actividades alrededor de ese organismo. Pero eso no es todo. Según versiones que circulan entre prestadores de servicios turísticos y organizadores de eventos, Medina Contreras ya tendría también empresas dedicadas a la organización de banquetes, convenciones, tours y diversos servicios relacionados con la industria turística, precisamente en los espacios donde opera o tiene influencia Cultur.

Además, se comenta que su empresa, identificada como Style Vision, estaría moviéndose también dentro de los espacios del Centro de Convenciones Yucatán Siglo XXI, donde incluso se le permitió instalar stands cerca de la zona de los cines del complejo. Quienes siguen de cerca estos movimientos aseguran que este nuevo acomodo habría sido posible tras la salida de Ailyn Alcántara, quien –según dicen– no mantenía una buena relación con Medina Contreras y ponía freno a ese tipo de stands al lado de los cines. QUIENES ANDAN DE la greña, según fuentes del Comité Directivo Estatal del Partido Acción Nacional, son el diputado local y presidente de ese instituto, Álvaro Cetina Puerto, y la secretaria general, Diana Canto Moreno. Lo anterior porque han tenido muchas fricciones en lo que va del encargo partidista, donde todo empezó con mucho “amor” en la fórmula que encabezaron, pero el hartazgo llegó más pronto que tarde.

“Esas fricciones existen porque a Diana no la toman en cuenta para nada y es un ente más deambulando en el CDE”, comentan nuestras fuentes, quienes nos informan que incluso llevan semanas sin dirigirse la palabra porque el tono de los pleitos ha estado bastante subido de nivel, cayendo prácticamente en la grosería por parte del líder blanquiazul. “Ojalá Diana no lo denuncie de violencia de género porque tiene varias pruebas del maltrato sufrido”, comentan las propias fuentes panistas. POR CIERTO, EL evento que realizó el panismo estatal esta semana no pasó desapercibido para los observadores políticos: convocatoria amplia, liderazgos presentes y un mensaje que buscó dejar claro que el partido decidió ponerse –desde ahora– en modo trabajo constante. Quien estuvo en el centro de la escena fue el dirigente estatal, Álvaro Cetina Puerto, de quien dentro del propio panismo se comenta que lleva meses moviéndose con discreción.

Según cuentan, ha sostenido reuniones con liderazgos, con su Consejo Político y con quienes aspiran a competir en los 106 municipios del estado. La idea, dicen los que saben, ha sido explicar una estrategia poco común en la política: construir acuerdos antes de que empiece la verdadera efervescencia. Por eso no pocos dentro del PAN Yucatán hablan de que Cetina está construyendo algo más que una elección: un proyecto cercano a la gente, de largo plazo, que mira incluso hacia 2030. En el horizonte hay un nombre que aparece con naturalidad en muchas de las conversaciones del panismo yucateco: el de la alcaldesa de Mérida, Cecilia Patrón Laviada, quien cada vez ocupa más espacio en las apuestas hacia el futuro político del estado. Lo cierto es que el evento dejó varias señales: unidad interna, músculo territorial y una narrativa renovada.

Porque en Cuaresma tu incontinencia revela pecados no confesados… Todo es Personal.