DENTRO DE MORENA ya comienzan a decir que la supuesta “operación cicatriz” enviada desde el CEN para calmar la sucesión en Progreso terminó exhibiendo exactamente lo contrario: un puerto dividido, grupos enfrentados y aspirantes convencidos de que la candidatura se definirá a golpes políticos.
La reunión encabezada por el diputado federal Carlos Castillo Pérez dejó claro que en Progreso nadie quiere bajarse y todos creen tener derecho de herencia sobre el movimiento. El problema es que varios de los perfi les que hoy levantan la mano arrastran negativos que ya comienzan a preocupar incluso en la dirigencia nacional.
De Lila Frías Castillo comentan que su principal obstáculo sigue siendo el mismo de siempre: fuera de la estructura gubernamental no termina de conectar políticamente con amplios sectores del puerto, y dentro de Morena hay quienes jamás le perdonaron su pasado priista ni la consideran realmente comprometida con la base obradorista. Algunos incluso sostienen que su crecimiento depende más del aparato que del ánimo ciudadano.
Sobre la diputada María Esther Magadán, varios morenistas comenzaron a cuestionar si realmente tiene el peso político sufi ciente para enfrentar una elección complicada en Progreso. Dicen que en territorio todavía le faltan estructura, operadores y presencia constante, y que muchos de sus propios aliados reconocen en corto que su posicionamiento sigue estando mucho más ligado al de su padre, Enrique Magadán, y su madre, María Esther Alonzo.
Pero quien más comentarios negativos generó fue Esaú Velázquez. Aseguran que el exdelegado sigue obsesionado con la candidatura, pese a que su salida de Profeco lo dejó políticamente desfondado, sin refl ector y sin una base sólida que lo respalde. Dentro de Morena hay quienes consideran que su insistencia ya comenzó a verse más como un proyecto caprichoso y desesperado que como una aspiración realmente competitiva.
Y por si algo faltara, varios asistentes salieron convencidos de que la reunión no resolvió absolutamente nada. Al contrario: dejó la impresión de que Morena en Progreso entró ofi - cialmente en etapa de guerra interna temprana… y apenas comienza.
QUIEN TERMINÓ COMPLETAMENTE exhibido en medio del confuso anuncio sobre el calendario escolar fue el secretario de Educación de Yucatán, Juan Balam Várguez, luego del enredo nacional provocado por el titular de la SEP, Mario Delgado Carrillo.
Todo comenzó cuando Mario Delgado anunció públicamente la posibilidad de suspender clases a partir del 5 de junio, adelantando en los hechos el inicio del periodo vacacional. El problema fue que, apenas minutos después de ese anuncio, desde la Secretaría de Educación de Yucatán comenzaron a circular comunicados ofi ciales –publicados incluso en redes sociales y enviados directamente a docentes y padres de familia– donde prácticamente ya se daba por hecho que las vacaciones iniciarían el 5 de junio y concluirían hasta el 31 de agosto.
Es decir, en Yucatán actuaron como si la decisión estuviera completamente defi nida.
Sin embargo, el escenario cambió abruptamente cuando la propia Presidenta aclaró que aquello apenas era una propuesta en análisis y no una determinación defi nitiva. Horas después, el mismo Mario Delgado terminó reculando públicamente y matizando el anuncio inicial.
El problema para Juan Balam fue que el comunicado estatal siguió circulando durante horas como si nada hubiera ocurrido, dejando a la Secretaría de Educación de Yucatán completamente descoordinada frente a padres de familia y maestros que ya daban por ofi cial el cambio de calendario escolar.
EN MORENA VARIOS aseguran que al diputado yucateco Jorge Sánchez Reyes, “El Gallo”, no precisamente le dieron un premio político con su más reciente encomienda nacional. Y es que terminó siendo enviado como encargado electoral a Torreón, uno de los territorios más complicados para el morenismo y considerado todavía uno de los últimos bastiones sólidos del PRI a nivel nacional.
Y es que Torreón no es precisamente una plaza sencilla para construir victorias. Al contrario: dentro de los análisis nacionales de Morena aparece como uno de los pocos puntos donde todavía se prevé una derrota frente al aparato priista de Coahuila.
QUIEN VOLVIÓ A convertirse en tema de burla dentro de los propios círculos morenistas fue el exdelegado del Bienestar, Rogerio Castro Vázquez, luego de un intento de operación propagandística que simplemente no salió como esperaba.
Según comentan operadores y vecinos que presenciaron la escena, Rogerio Castro salió personalmente a repartir ejemplares del periódico oficial de Morena, Regeneración, recorriendo casa por casa en una sola calle mientras era videograbado para posteriormente presumir el acercamiento ciudadano en redes sociales.
Dicen que durante el recorrido prácticamente ninguna vivienda quiso abrirle la puerta. En varios domicilios simplemente ignoraron los llamados y en otros apenas se asomaban discretamente sin recibir el material.
El resultado terminó siendo tan incómodo que, según versiones internas, los videos jamás pudieron publicarse porque las imágenes evidenciaban más rechazo e indiferencia que respaldo político.
EL QUE COMENZÓ a generar molestia, incluso entre estructuras cercanas a Morena, fue el diputado Bayardo Ojeda Marrufo, luego de los festivales organizados por el Día de las Madres en Ciudad Caucel y El Porvenir, donde las expectativas terminaron muy lejos de la realidad.
Según comentan varias lideresas territoriales que participaron en la movilización, durante días se manejó la versión de que en los eventos habría rifas importantes: motocicletas, laptops, pantallas planas y otros premios de alto valor con los que supuestamente se buscaba fortalecer la operación política.
Sin embargo, la sorpresa –y posteriormente el enojo– llegó cuando comenzaron las rifas reales. Dicen asistentes que los “regalitos” entregados apenas consistieron en artículos menores que difícilmente superaban los 150 pesos, situación que dejó particularmente molestas a varias operadoras de Morena que habían ayudado a convocar gente confi ando en las promesas previas.
DONDE LAS COSAS comenzaron a ponerse tensas fue al interior del PRI municipal, particularmente entre el dirigente Rafael Echazarreta y el exfuncionario rolandista Sergio Vadillo Lora, luego del controvertido festejo del Día de las Madres realizado en el local de la Canaco.
Según versiones que ya circulan dentro del priismo yucateco, Echazarreta habría externado personalmente su molestia, incluso al exgobernador Rolando Zapata Bello, después de enterarse de que Sergio Vadillo se dedicó a contactar directamente a presidentas de sección y lideresas de subcomités del PRI correspondientes tes al tercer distrito federal, todo sin consultarlo ni pedir autorización a la dirigencia municipal.
El movimiento no pasó desapercibido porque, según asistentes, en el evento pudieron verse prácticamente a las pocas lideresas activas que todavía conserva el PRI meridano, conviviendo cómodamente con Vadillo en un ambiente bastante relajado y políticamente signifi cativo.
Pero lo que verdaderamente terminó encendiendo los ánimos fue el discurso del propio Sergio Vadillo. Ahí, frente a las asistentes, aclaró que la reunión “no tenía nada que ver con el PRI” y que se trataba de un encuentro estrictamente personal, donde el “chiquipartido” ya no tenía cabida.
LA AUSENCIA QUE más llamó la atención en la reciente reunión encabezada en Ciudad de México por el secretario de Educación federal, Mario Delgado Carrillo, fue precisamente la del titular de Educación de Yucatán, Juan Balam Várguez.
Y es que mientras prácticamente todos los secretarios estatales acudieron personalmente al encuentro nacional, por Yucatán apareció otro perfi l: Everth Dzib, situación que inmediatamente desató comentarios dentro del propio sector educativo y entre operadores políticos del estado.
La lectura política no tardó en aparecer porque, como ya se comentaba desde hace semanas en distintos círculos, Everth Dzib es considerado uno de los perfi les que podrían convertirse en eventual relevo de Juan Balam dentro de la Secretaría de Educación.
QUIEN AL PARECER no aprendió la lección personal y profesional tras haber sido relegado de cargo hace algunos meses es el exsecretario de las Juventudes, Alan Padrón Albornoz.
Según comentan diversas fuentes, ante la falta de actividades propias para difundir en redes sociales, el funcionario se dedica constantemente a compartir propaganda a favor de Morena, lanzar críticas contra la oposición e intentar posicionar –sin mucho éxito– temas políticos relacionados con gobiernos extranjeros e ideologías.
Lo que más llamó la atención, señalan, es que estas publicaciones presuntamente son realizadas en pleno horario laboral y sin el debido cuidado institucional.
“Este muchacho al parecer no aprendió y prácticamente está buscando que lo despidan defi nitivamente de esta segunda oportunidad”, mencionan fuentes cercanas al entorno político.
Porque te falta aprender del librito, en el Día del Maestro todo es Personal.