CUENTAN EN LOS pasillos del Palacio Municipal que la siguiente pieza del ajedrez ya tendría fecha marcada en el calendario. Aseguran que desde la oficina de la Presidencia, Flora Zapata habría pedido que la salida de Mauricio Díaz, director de Prosperidad y Bienestar Económico, se concrete en septiembre, movimiento que, según comentan, cuenta con el respaldo político de Arturo León. Ambos integran el primer círculo de confianza de Cecilia Patrón.
Si el rumor termina por materializarse, no será un simple relevo administrativo. Será otra evidencia de que la guerra por el control de las posiciones estratégicas ya comenzó, aunque oficialmente todavía nadie quiera admitir que la sucesión del 2027 está en marcha. Porque en política los cambios rara vez obedecen a evaluaciones técnicas; casi siempre responden a cuotas de poder, reacomodos internos o ajustes de cuentas.
QUIEN SE TOPÓ de frente con el gobernador Joaquín Díaz Mena en un filtro de seguridad del aeropuerto de Mérida fue el diputado panista Álvaro Cetina. El encuentro, por sí mismo, no tendría mayor relevancia; legisladores, gobernadores y senadores coinciden constantemente en aeropuertos y salas de espera.
Lo interesante vino después. La cercanía obligó al saludo y, como ocurre siempre en la política, nunca faltan quienes creen leer mensajes ocultos en un simple apretón de manos. Hay quienes juran que, además del clima, hablaron del partido entre México y República Checa. Quizá sí, quizá no. Pero la política también vive de símbolos y fotografías. Lo cortés no quita lo valiente... pero sí alimenta las teorías de pasillo.
"DE NADA SIRVIÓ" cambiar de camiseta. Esa frase resume el desencanto que comienza a extenderse entre los ocho alcaldes que abandonaron sus partidos para refugiarse bajo las siglas de Morena con la esperanza de encontrar mejores condiciones políticas y financieras.
Nos dicen que los exalcaldes de Nueva Alianza Carlos Uc Pech, de Yaxkukul, y Agustín Moo Herrera, de Sanahcat; los ex priistas Carlos Chay Canul, de Kaua; José Salazar Puc, de Chapab; Carlos Cabrera Rivero, de Telchac Pueblo; además de Gerónimo Medina Trejo, de Dzilam de Bravo; Rogel Gamboa Castillo, de Tepakán, y Raúl Valencia Heredia, de Sudzal, ya comprobaron que cambiar de partido no garantiza una cartera más llena.
Las participaciones federales han caído más de 30 por ciento respecto al año anterior, según informes de la Cuenta Pública. La realidad terminó por derrumbar la vieja narrativa de que bastaba brincar al partido gobernante para resolver los problemas presupuestales. El dinero simplemente no alcanza para nadie.
Ni siquiera municipios con fuerte recaudación, como Mérida, Progreso o Kanasín, escapan al problema. La diferencia es que quienes apostaron por cambiar de bandera descubrieron demasiado tarde que el color del partido no modifica las finanzas. Cambiaron de camiseta... pero la crisis siguió usando el mismo uniforme.
TRAS LAS CRISIS provocadas por las fugas de agua potable en Mérida, la repentina reaparición de Pablo Gamboa Miner para gestionar las quejas por los apagones parece sacada de un manual de control de daños.
Nos dicen que su presencia funciona más como un comodín político entre la Comisión Federal de Electricidad y el Gobierno del Estado para contener el desgaste ciudadano que como una auténtica política energética. En los hechos, termina desempeñando un papel más cercano al de vocero o gestor de inconformidades que al de impulsor de una estrategia de largo plazo.
Y ahí está la contradicción. Las agencias de energía fueron concebidas para coordinar el desarrollo energético, atraer inversiones y acelerar la transición hacia fuentes limpias y sostenibles. No para convertirse en ventanillas de atención al cliente de la CFE cada vez que colapsa el servicio eléctrico.
El problema se vuelve todavía más evidente tras la cancelación de megaproyectos fotovoltaicos en Muna, Sacalum y Ticul. Mientras la infraestructura energética permanece estancada, la política sigue apostando por apagar incendios mediáticos en lugar de resolver las causas de fondo. El espectáculo sustituye a la planeación.
DICEN QUE EL nerviosismo ya dejó de disimularse entre varios funcionarios estatales y algunos alcaldes de Morena. Corre con insistencia la versión de que el Comité Ejecutivo Nacional habría puesto sobre la mesa una regla incómoda: a partir de agosto, todo aquel que aspire a una candidatura deberá solicitar licencia al cargo que ocupa.
La inquietud no es política; es económica. Más de un aspirante ya comenzó a sacar cuentas y a preguntarse quién pagará la factura de varios meses sin sueldo mientras hace precampaña. Entre los nombres que circulan aparece el del secretario de Fomento Agropecuario, Edgardo Medina, de quien se comenta buscará una candidatura y, por ello, intenta despejar la incógnita de si deberá abandonar el cargo mucho antes del arranque formal del proceso. Al final, el discurso de la austeridad suele sonar muy bien, hasta que toca el bolsillo.
NO CAYÓ NADA bien, particularmente entre las filas del PRI, la reforma que reduce el número de regidores en los ayuntamientos. Para un partido que hoy sobrevive principalmente gracias a los espacios de representación proporcional, la medida significa un nuevo golpe a una estructura que desde hace años navega entre la disminución electoral y la pérdida constante de posiciones.
Los priistas sostienen que la reforma no sólo reduce espacios, sino que estrecha todavía más las posibilidades de que las minorías tengan voz en los cabildos. Para sus adversarios, en cambio, se trata de adelgazar gobiernos municipales. Lo cierto es que, casualmente o no, quienes más pierden son precisamente los partidos que hoy ocupan la oposición.
LA CONTIENDA INTERNA de Morena por la candidatura a la alcaldía de Progreso continúa escalando de intensidad y ya dejó de librarse únicamente en privado. La diputada local "Chelita" Magadán habría vuelto a presentar una inconformidad ante quienes toman las decisiones en el partido contra la secretaria de Pesca, Lila Frías, con quien disputa la nominación.
Según versiones cercanas al proceso, Magadán sostiene que Frías ha realizado reuniones en cafeterías y otros espacios públicos donde asegura que ya fue informada de que será la candidata de Morena para la presidencia municipal. El problema es que, oficialmente, el partido todavía no anuncia ninguna definición.
Esa narrativa, aseguran, ya comenzó a producir efectos políticos. Algunos simpatizantes habrían decidido abandonar el proyecto de Magadán para acercarse al de Frías, convencidos de que la decisión ya está tomada, aunque nadie la haya hecho pública.
Personas cercanas a la legisladora afirman que no piensa quedarse de brazos cruzados y que responderá con todas las herramientas políticas a su alcance. En Morena todavía no hay candidata, pero la guerra por demostrar quién manda ya comenzó.
EL EX ALCALDE de Mérida, Renán Barrera Concha, recibió otro revés político luego de que el Consejo General del IEPAC negara el registro como partido político local a la organización Jala'Acho'Ob Mexicana por incumplir los requisitos legales.
La agrupación era encabezada por Alejandro Menéndez Bojórquez, exivonnista y, según diversas versiones políticas, formaba parte de un proyecto impulsado por Barrera para construir una plataforma propia desde la cual incrementar su margen de negociación e influencia frente a otras fuerzas políticas y perjudicar directamente a la alcaldesa Cecilia Patrón.
LA ZONA FAN instalada para seguir el partido entre México y Chequia en Progreso reunió a miles de aficionados, pero también despertó incomodidades dentro de algunos sectores del panismo más ortodoxo.
Entre los inconformes se menciona a Roger Torres y Álvaro Cetina, quienes interpretan la convivencia pública entre el alcalde Erik Rihani y el gobernador Joaquín Díaz Mena como una señal de excesiva cercanía política.
Desde el Ayuntamiento responden que sólo se trató de coordinación institucional para organizar un evento recreativo de gran convocatoria y que pretender convertir una actividad deportiva en un pacto político resulta exagerado.
En el fondo, el episodio exhibe dos formas de entender la oposición. Hay quienes creen que confrontar permanentemente al Gobierno es la única ruta posible, mientras otros consideran que colaborar institucionalmente no implica entregar banderas partidistas. A veces el problema no es la fotografía, sino la interpretación interesada que cada quien hace de ella.
Como en el Mundial, la imagen suma, el carisma cuenta y los goles se celebran en las urnas. Todo es Personal.