El camino de la atleta Valeria Hernández Ruiz hacia el pódium de la Olimpiada Nacional le costó cuatro años de trabajo en una de las pruebas más complicadas del escenario del atletismo, los 3 mil metros con obstáculos (steeplechase).
La estudiante de ingeniería industrial grabó su nombre en letras de bronce en el atletismo local. Se quedó con la tercera posición en una prueba que domina desde 2022, año en el que comenzó a competir sin haber saltado un obstáculo en su vida.
Yucatán se distingue tradicionalmente, tanto por el fenotipo de los locales como por su posición a nivel del mar, en tener atletas de velocidad, salto y lanzamiento, jamás en los 30 años de Olimpiada se había logrado que un atleta se colgara medalla en alguna prueba de fondo.
“Siempre me gustaron las pruebas de fondo desde que comencé en el atletismo, al llegar a Mérida hace cuatro años me dijeron que cambiara a pruebas más cortas, pero el entrenador Vicente Zúñiga me invitó a intentar el steeplechase, pero al principio no me animé porque es una prueba muy loca”, comentó la corredora en su visita al POR ESTO!
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La originaria de Zacatecas lleva cuatro años representando a nuestro Estado, acá conoció la prueba de los 3 mil metros, una disciplina que en la región no existía y que hasta la fecha no hay muchos que lo realizan.
“El principio fue muy difícil, jamás había hecho pruebas con obstáculos, pero después de pensarlo me animé a intentarlo y desde el primer año conseguí calificar a la Olimpiada, aunque fue en este 2026 que me colgué mi primera presea”.
Los tres mil metros con obstáculos es una prueba que no tiene parecido dentro del atletismo, ya que además de que el atleta tiene que darle siete vueltas y media a la pista de 400 metros, tiene que superar un total de 35 vallas de 0.914 metros de altura para los hombres y 0.762 para las mujeres; siete de ellas con una fosa con agua de 70 centímetros de profundidad.
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“No es una prueba sencilla, cuando comencé varias veces tenía mucho miedo, pero como soy muy obstinada no lo dejé; es una prueba muy difícil tanto física como mental, muy demandante, sólo atreverse a hacerlo es especial”.
Después de pasar su etapa dentro de la Olimpiada y ya prácticamente fuera de la universidad, el camino para Vale es incierto, ya que aún no decide si seguirá en competencia en la categoría libre.
“Este semestre fue muy demandante, estuve cerca de dejar el atletismo porque estaba por graduarme, mis objetivos estaban trazados hasta esta justa nacional. ahora tengo que pensar en qué seguirá para mí”.