Síguenos

Última hora

Tragedia en la carretera federal 307: Accidente de volquete deja un fallecido y un lesionado

Opinión

Todo es Personal en Yucatán

EN EL PAN Yucatán ya se comenta que Álvaro Cetina Puerto decidió adelantarse a los tiempos, aunque no precisamente a los electorales. Más de uno asegura que el dirigente estatal comenzó a reacomodar su equipo con la mirada puesta en la siguiente estación política, separando la operación cotidiana del partido de la construcción de un proyecto que, cada vez con menos discreción, luce más personal que institucional.

En ese reacomodo aparece Arzet Chan Rihani. Quienes conocen de cerca al círculo de Cetina la ubican desde hace años entre sus colaboradoras de mayor confianza. Coordinó su campaña por el Distrito I y después asumió la Jefatura de Presidencia del Comité Directivo Estatal. Ahora, según se comenta, concentrará sus esfuerzos desde la iniciativa privada para operar el proyecto político del también diputado local, ya sin responsabilidades dentro de la estructura panista. La otra parte del ajuste quedaría al interior del Comité.

Ahí, dicen, la operación institucional recaerá principalmente en la ofi cial mayor, Giovanna Paula Bacelis Medina, colaboradora de Cetina desde hace más de una década, quien tendría bajo su control el plan estratégico de la dirigencia, con metas, indicadores y seguimiento puntual. Los equipos suelen cambiar cuando cambian los liderazgos; aquí, en cambio, el liderazgo permanece intacto. Lo que cambia es la maquinaria para impulsar una aspiración que ya dejó de disimularse.

QUIEN SE SUBIÓ a la ola mundialista fue el director de la Japay, Francisco Torres Rivas, aunque no para presumir una fotografía desde el Estadio Azteca, sino desde la Basílica de Guadalupe, donde acudió a agradecer las bendiciones recibidas. Hasta ahí, nada extraordinario: muchos funcionarios hacen públicas sus expresiones de fe. Lo que realmente despertó suspicacias fue el oportunísimo mensaje que acompañó su felicitación por el Día del Ingeniero: un escueto “¿Y si sí?”. Bastaron tres palabras para desatar toda clase de especulaciones sobre el verdadero motivo de su viaje a la Ciudad de México.

Horas después, el propio “Panchito” disipó parte del misterio al publicar imágenes desde la Zona Fan de Kanasín durante el partido entre México y Ecuador. El mensaje terminó siendo más político que futbolero: mientras cumple funciones como servidor público, ya parece estar calentando en la banda para intentar recuperar Kanasín hoy gobernado por el blanquiazul.

POR CIERTO, LA que terminó regalando municiones a sus adversarios fue Verónica Camino. En su afán por defender a la Japay frente a las constantes fugas de agua en Mérida, terminó ofreciendo una explicación que hizo agua por todos lados.

Según la legisladora, los ayuntamientos panistas no calcularon el peso que ejercen los autobuses sobre el pavimento y eso habría provocado la ruptura de las tuberías. El argumento, lejos de apagar el incendio, alimentó la hoguera. Las redes sociales hicieron lo suyo y las burlas no tardaron en multiplicarse. Cuando una defensa provoca más daño que el ataque, quizá convenga revisar primero el libreto antes de salir al escenario.

SIGUIENDO CON EL tono mundialista, esta semana también llamó la atención la controversia protagonizada por el magistrado Alan Hernández en el Poder Judicial. Resulta que solicitó vacaciones anticipadas y, al mismo tiempo, evitó confi rmar si el destino era el Mundial de futbol.

Según nos cuentan, mientras la inmensa mayoría de los trabajadores debe cumplir un año para ejercer ese derecho, el magistrado pidió adelantar su periodo vacacional en plena fi ebre mundialista. Su explicación fue impecablemente legal: la Ley Orgánica del Poder Judicial permite solicitar vacaciones una vez transcurridos seis meses en el cargo. Jurídicamente quizá no haya discusión; políticamente, la historia es muy distinta.

Alan Hernández apenas suma nueve meses como magistrado y ya disfruta de un benefi cio que para miles de trabajadores sigue siendo un privilegio reservado para quienes cumplen el calendario completo. El problema no es la legalidad de las decisiones, sino el mensaje que envían. Porque mientras unos esperan pacientemente su turno, otros parecen viajar siempre por el carril de alta velocidad.

¿LA CABEZA DE playa de Rolando en Morena? Después de haber participado en la campaña de Cecilia Patrón por la alcaldía de Mérida como candidato del PRI a diputado y de mantener una evidente cercanía política con la hoy alcaldesa, Esteban Fuentes Zapata, sobrino del exgobernador Rolando Zapata Bello, decidió cambiar de camiseta... y de discurso.

El priista formalizó su incorporación a Morena mientras ocupa un cargo como coordinador regional de la Conade. En los círculos guindas lo identifi can como parte del equipo de operación política de Rommel Pacheco, aunque más de uno recuerda que su capacidad para aportar votos quedó seriamente cuestionada en la elección pasada, cuando “La Chula” lo exhibió en las urnas. Precisamente por eso su llegada despierta más preguntas que expectativas.

Más allá del oportunismo político, en los corrillos ya se interpreta su adhesión como el posible primer movimiento de una estrategia mayor: abrir una ruta para que Rolando Zapata vuelva a tener interlocución dentro de Morena. Porque en política las puertas nunca se cierran del todo; simplemente cambian de color. Al fi nal, la congruencia suele ser el primer sacrifi cio cuando la supervivencia política entra en escena. Lo importante es seguir apareciendo en la fotografía, aunque para ello haya que cambiar de partido, de memoria y hasta de familia.

SEGÚN CUENTAN, EL PAN todavía no termina de descifrar los movimientos políticos del alcalde de Progreso, Érik Rihani. Primero apareció convocando con entusiasmo al partido entre México y Chequia junto al gobernador Joaquín Díaz Mena. Después volvió a levantar cejas al ocupar un lugar privilegiado durante el multitudinario festejo de cumpleaños de la secretaria Lila Frías, a quien varios ya apuntan como posible aspirante a la alcaldía de Progreso.

Lo curioso es que el propio Rihani también fi gura entre quienes levantan la mano para esa candidatura. De ahí que más de uno se pregunte qué mensaje quiso enviar con semejante exhibición pública.

Tal vez ninguno. O quizá todos al mismo tiempo. No hay que buscarle demasiadas vueltas: la convivencia institucional y personal entre actores de distintas fuerzas políticas es más frecuente de lo que muchos imaginan, y asistir a un evento social no necesariamente anticipa alianzas, candidaturas o acuerdos.

DICEN EN EL Congreso del Estado que a la diputada Naomi Peniche ya comenzaron a aterrizarle las expectativas rumbo a la candidatura de Morena por la alcaldía de Mérida. Las mismas voces sostienen que el panorama tampoco luce prometedor para una eventual reelección como legisladora local, por lo que ya estaría explorando un nuevo salvavidas político: competir por el IV Distrito Federal.

Dentro del propio Morena reconocen que las probabilidades de triunfo son reducidas. Sin embargo, el objetivo parecería ser otro. No necesariamente ganar la elección, sino mantenerse vigente en del tablero político y asegurar un espacio en la siguiente repartición de posiciones. Porque, para algunos, las campañas dejaron de ser una competencia por convencer ciudadanos y se convirtieron en una inversión para no quedarse sin cargo al terminar el proceso.

QUIEN NO HABRÍA salido bien librado fue el alcalde de Tekax, Manuel Vallejos, durante la visita del gobernador Joaquín Díaz Mena al Fan Fest del partido entre México y Ecuador. Mientras en otros municipios las convocatorias encabezadas por el Mandatario estatal registraron una amplia respuesta ciudadana, en Tekax la asistencia quedó muy por debajo de lo esperado.

El contraste fue imposible de esconder y, según comentan, el resultado dejó particularmente incómodo al edil. No faltó quien atribuyera la escasa convocatoria a las defi ciencias de su equipo político. En la grilla los llenos suelen presumirse como mérito propio, pero los vacíos también tienen dueño. Y esta vez, dicen, la factura terminó llegando al escritorio del alcalde.

CUENTAN QUE RENÁN Barrera ya habría recibido una noticia poco agradable: no será el candidato del PAN al IV Distrito Federal, una posición que, según distintas versiones, buscó con insistencia. En los corrillos blanquiazules aseguran que fue el propio panismo yucateco el que presionó al Comité Ejecutivo Nacional al advertir que una eventual postulación del exalcalde podría complicar la estrategia rumbo a la elección por Mérida.

Las mismas versiones sostienen que, al perfi larse Elías Lixa como el favorito para esa candidatura, Renán comenzó a mover otras piezas sobre el tablero. La nueva apuesta sería negociar para sí la diputación plurinominal que originalmente se contemplaba para Lixa

Porque la amistad también se demuestra entre patadas, en octavos de final, Todo es Personal.