Quintana Roo registra un promedio de 6.5 nacimientos diarios en madres de entre 10 y 17 años de edad, pese a que se mantiene entre las entidades con menor tasa de fecundidad adolescente del país, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) difundidas con motivo del Día Mundial para la Prevención del Embarazo No Planificado en Adolescentes, que se conmemora hoy.
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La entidad reporta una tasa específica de fecundidad adolescente de 39.1 nacimientos por cada mil mujeres de 15 a 19 años, por debajo del promedio nacional de 45.2, según el documento “Estadística a Propósito del Día Mundial para la Prevención del Embarazo No Planificado en Adolescentes 2025”, elaborado por el Inegi.
Aun con esta tendencia a la baja, el embarazo a edades tempranas permanece como un problema de salud pública en el estado. Durante el 2025 se registraron 1,999 embarazos en menores de 19 años, mientras que la incidencia se concentra de manera desigual entre los municipios.
Lázaro Cárdenas y José María Morelos se mantienen entre los municipios con mayor vulnerabilidad e incidencia histórica en la entidad. En contraste, Cancún y Playa del Carmen concentran un elevado número de nacimientos debido a su densidad poblacional, por lo que los programas de prevención han incorporado información estadística para focalizar las acciones en colonias con mayores condiciones de marginación e informalidad laboral.
El panorama nacional
De acuerdo con el documento del Inegi, la tasa específica de fecundidad adolescente en México se ubicó en 45.2 nacimientos por cada mil mujeres de 15 a 19 años. Las tasas más altas se registraron en Guerrero, con 82.1 nacimientos por cada mil adolescentes; Chiapas, con 78.6; Zacatecas, con 74.4, y Durango, con 71.5.
Ciudad de México presentó la tasa más baja, con 19.2, seguida de Quintana Roo, con 39.1, mientras que Baja California Sur y Querétaro registraron 39.4.
Entre las razones declaradas por las jóvenes para no utilizar métodos anticonceptivos, el Inegi identificó que 34.9 por ciento señaló que no planeaba tener relaciones sexuales en ese momento; 16 por ciento manifestó desconocer los métodos disponibles y 15.1 por ciento consideró que no podía quedar embarazada.
El rostro de la estadística
Detrás de las cifras permanecen historias de deserción escolar, dependencia económica y abandono familiar. Es el caso de Anita, de 16 años, quien carga a su bebé en brazos después de salir de una consulta en un centro de salud. La adolescente tuvo que abandonar la secundaria a consecuencia de su embarazo y posteriormente fue abandonada por su novio. Actualmente, junto con su madre, quien también fue madre soltera, vende tamales afuera de su vivienda para obtener ingresos.
Una situación similar enfrentó Karla, quien descubrió su embarazo a los 15 años. “Mi mamá también fue madre adolescente. Siempre me decía que usara condón, que no me embarazara para no terminar como ella. Le conté a mi novio y me dijo que me iba a apoyar, que no me preocupara, pero no fue así. Decidí tenerlo”, dijo.
“Cuando le conté a mi mamá, me dijo que no me permitiría irme a vivir con él porque me iba a llenar de hijos. Me ofrecieron su apoyo, pero con la condición de que me quedara en casa, y así fue. Pensé en no tenerlo, pero me comentó que esa no era una opción y que debía seguir estudiando”, expresó.
Fecundidad forzada
Uno de los puntos de mayor preocupación en el ámbito estatal es el registro de 61 nacimientos en niñas de entre 10 y 14 años durante la primera mitad del 2026. Estos casos son atendidos bajo el protocolo de “fecundidad forzada”, debido a que los embarazos en este grupo de edad están relacionados con situaciones de violencia sexual infantil. En numerosos casos, las agresiones ocurren dentro del entorno familiar o entre personas cercanas a las menores.
A partir de esta problemática, las autoridades han vinculado las acciones de salud reproductiva con talleres orientados a la detección y denuncia de violencia de género.
El Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) Benito Juárez también reporta la recepción de casos de menores en condiciones de alta vulnerabilidad canalizados a través de la Fiscalía General del Estado (FGE).
Durante este año, la institución ha atendido a una menor en estas condiciones. En el 2025, resguardó en la Casa de Asistencia Temporal (CAT) a una adolescente de 15 años con cuatro meses de gestación, luego de una denuncia por abuso. En el 2024, el DIF Benito Juárez recibió a cinco menores: dos de 16 años, una por estupro y otra por violación; dos de 14 años para recibir asesoría jurídica, y una de 13 años por violación.
Menores migrantes
A esta problemática se suma la situación de menores migrantes embarazadas. El DIF, en coordinación con la fundación Consejo Internacional Sumando Venezuela, trabaja en la protección de niñas y adolescentes en condición migratoria vulnerable. En los últimos dos años han sido atendidos seis casos de menores embarazadas originarias de Guatemala y Honduras.
JGH