Hasta unos 450 pasajeros de la aerolínea Magnicharters fueron afectados por la repentina cancelación de operaciones por supuestamente "Problemas Logísticos". Ante la urgencia de tener que volver a sus lugares de origen tuvieron que adquirir boletos en otras aerolíneas al precio que fuese, gastando hasta más de 7 mil boletos por persona. Las quejas se acumulan mientras la incertidumbre se hace cada vez más grande y los pasajeros tienen urgencia para llegar a sus destinos porque este lunes deben volver a retomar sus actividades.
Desde antes de abordar sus vuelos procedentes de Monterrey, los pasajeros ya notaban complicaciones y problemas en esta aerolínea porque eran constantes los retrasos, problemas al buscar respuesta en mostradores además de múltiples cancelaciones, así como un trato grosero por parte del personal de la aerolínea. Los boletos ya estaban comprados y facturados, por lo que aún así tomaron sus vuelos hacia Cancún para pasar vacaciones, visitar familia o incluso para tratamientos médicos.
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De acuerdo con testimonios de afectados, la mañana del sábado la actividad referente a la aerolínea era "normal". Llegó la hora de facturar y hacer check-in y posterior a eso comenzaron a cerrar módulos.
Algunos pasaron ingresaron a las salas de espera en las zonas asignadas para darse cuenta que en la puerta asignada no había nadie, ni ningún representante de la aerolínea ni algún avión parqueado a la espera de su abordaje que se apreciara por las ventanas de la terminal.
Pasajeros al notar esta actividad inusual se alertaron y comenzaron a buscar respuestas a lo que se veía como un cierre de operaciones inminente. Al acercarse a los mostradores personal de la aerolínea se mostró grosero y sin dar respuestas convincentes lo que enojó más a los pasajeros. Llegó la noche y los pasajeros seguían barbados, por lo que acudieron a los módulos de Magnicharters en busca de respuestas, solo para obtener respuestas confusas de parte de representantes nerviosos y desconcertados por la situación que atravesaba su empresa.
Llegó la mañana del domingo y después de una mala noche durmiendo donde pudieron entre sus maletas los pasajeros comenzaron a buscar respuestas y atención para poder salir de Cancún y dirigirse a sus lugares de origen. Ante esta situación, algunas aerolíneas ofrecieron "apoyos y descuentos" pero la realidad es distinga ya que pocas aerolíneas se han mostrado en disposición de apoyar, con vuelos en horarios complicados a las 11 de la noche de este domingo o hasta el lunes a las 6am o 7am. Cada boleto pudo costar hasta más de 7 mil pesos por persona, y una familia menciona que gastó hasta 25 mil pesos en boletos de urgencia.
El módulo de PROFECO en la terminal 2 del AIC se muestra saturada de pasajeros afectados, y una funcionara está apoyando en todo lo que se le permita pero ante la falta de personal alguno en el modulo de Magnicharters no se le puede reclamar a nadie. Profeco menciona que cuando los pasajeros lleguen a sus lugares de origen pueden acudir a su oficina más cercana para interponer una queja y posterior denuncia individual para ver que se podría proceder.
Los pasajeros tienen gran necesidad de poder tomar un vuelo ya que deben volver a sus lugares de origen para comenzar su semana de trabajo después de estas vacaciones. Los niños igual deben volver a sus escuelas, y adultos mayores comienzan a verse con pocos medicamentos recetados que deben consumir periódicamente.
Los pasajeros buscan respuestas concretas, que la aerolínea Magnicharters salga a dar la cara y no se esconde ni busque pretextos por el fraude que les cometieron, y los pasajeros reunidos en la terminal 2 del AIC buscarán promover una demanda colectiva contra esta empresa por el agravio que sufren por sus negligencias.