A menos de 24 horas de haber sido sometido a una cirugía, Carlos Calatayud denunció haber sido agredido y confrontado por personal de seguridad y administrativo del Hospital General “Jesús Kumate Rodríguez”, en Cancún, cuando acudió a recuperar su teléfono celular y otras pertenencias que habían quedado bajo resguardo del personal.
Al paciente lo han querido obligar a firmar su alta voluntaria, cuando apenas está en recuperación y se ha vuelto un personaje incómodo por documentar las deficientes condiciones en que se encuentran algunas áreas del nosocomio, donde persisten goteras, baños en mal estado, acumulación de agua y mobiliario deteriorado que, advirtió, puede representar un riesgo para pacientes y familiares.
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Calatayud relató que un día antes había sido intervenido quirúrgicamente y que, por indicación de personal del hospital, dejó su teléfono y algunas pertenencias bajo resguardo, con el compromiso de recuperarlas a la mañana siguiente.
Sin embargo, al regresar, aseguró que fue seguido y confrontado por elementos de seguridad, quienes presuntamente lo sujetaron de forma violenta pese a que les informó que acababa de ser operado de un brazo.
El paciente aseguró que posteriormente intervino personal jurídico del hospital y que incluso fue solicitada la presencia de policías para retirarlo del inmueble. Según su versión, los agentes finalmente no lo detuvieron después de escuchar su explicación sobre lo ocurrido. Durante su estancia, Calatayud también documentó mediante fotografías y videos las condiciones de distintas áreas del hospital.
De acuerdo con el material que proporcionó, se observan goteras, sanitarios deteriorados, acumulación de agua y mobiliario en malas condiciones, situaciones que, de acuerdo con el paciente, permanecen desde hace meses sin una solución de fondo.
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“Por eso me dicen que los tengo hartos, por evidenciar las condiciones en las que estamos muchos pacientes, porque no soy el único, pero poco se atreven a denunciar lo que pasa, anoche otra vez pretendieron intimidarme para que me vaya”.
El caso se suma a los señalamientos que el paciente asegura haber realizado previamente contra el nosocomio, luego de una primera intervención que, según su versión, derivó en complicaciones y le llevó aproximadamente seis meses esperar una nueva cirugía.
Ahora, tras ser intervenido nuevamente, aseguró que se le pidió firmar su alta, decisión que dijo no estar dispuesto a aceptar mientras considere que requiere permanecer bajo atención médica.