Heces de paloma, telarañas y filtraciones forman parte del panorama que enfrentan comerciantes del Mercado Ignacio Manuel Altamirano, conocido como Mercado Viejo, quienes aseguran que la falta de limpieza y mantenimiento ha convertido algunos pasillos, particularmente los ubicados sobre la avenida Belice, en un foco de contaminación.
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Los locatarios señalaron que deben colocar pedazos de cartón en las rendijas del inmueble para impedir el ingreso de las aves, aunque la medida resulta temporal porque con las lluvias el material se desprende y las palomas vuelven a ingresar. Una de las comerciantes expresó preocupación por su salud, pues constantemente tiene que limpiar el techo de su establecimiento, mientras otros vendedores aseguran que revisan de manera frecuente sus productos para evitar que sean contaminados con excremento.
De acuerdo con los comerciantes, el problema ya ha sido planteado al Ayuntamiento de Othón P. Blanco, así como a los responsables del mercado, sin que hasta ahora obtengan una solución. A la presencia de aves se suman filtraciones, fallas estructurales y deficiencias de iluminación; incluso, aseguran que pese a pagar una cuota, son los propios locatarios quienes compran algunas luminarias. Se buscó la postura de la administración del mercado, pero las oficinas se encontraban cerradas. Las heces secas de aves pueden liberar partículas al ambiente y estar asociadas con infecciones, entre ellas la criptococosis, por lo que los comerciantes piden atención al inmueble.