La erosión costera sigue ganando terreno en Quintana Roo y sus efectos ya son visibles en Playa Coral, donde durante la última noche dos palmeras terminaron derribadas al quedar prácticamente dentro del mar. Personal de Servicios Públicos Municipales señaló que los ejemplares no resistieron el desgaste de la franja costera.
Noticia Destacada
Choque frontal deja dos lesionados en la carretera Campeche antigua a Mérida
Mientras el deterioro avanza, la estrategia para recuperar los arenales tendrá que esperar hasta 2027, cuando concluya el Atlas Geográfico Costero que permitirá identificar con mayor precisión las zonas afectadas y definir qué tipo de intervención requiere cada una. Esteban Amaro Mauricio, coordinador del Centro de Monitoreo Ambiental y de Sargazo, explicó que la intención es dejar atrás las acciones temporales y apostar por una restauración sustentada en estudios científicos, ambientales y de ingeniería.
A este proceso se suma la ampliación de la autorización ambiental para incluir siete kilómetros del litoral de Puerto Morelos en el proyecto de restauración de playas. La modificación fue solicitada por la SEMA en 2025 y aprobada por la Semarnat en agosto, aunque con condicionantes debido a la cercanía del Sistema Arrecifal Mesoamericano y del Parque Nacional Arrecife de Puerto Morelos. De manera paralela, se prepara otro proyecto para rehabilitar 32 kilómetros de playas de Cancún, financiado con el Derecho de Saneamiento Ambiental, el cual todavía se encuentra en la etapa de estudios y elaboración de la MIA.