Acusa Premio Nobel de Economía 2007
La globalización ha contribuido a combatir la pobreza, pero no ha sido efectiva para reducir la desigualdad, sostuvo ayer en esta ciudad el Premio Nobel de Economía 2007, Eric Maskin, al participar en el Ciclo de Cátedras Primas 2019 organizado por la Universidad Anáhuac-Mayab.
Ante alumnos y docentes de las carreras de Negocios Internacionales y Mercadotecnia Estratégica, el Doctor en Matemáticas Aplicadas por la Universidad de Harvard expuso en su conferencia “Globalización y Desigualdad”, que la globalización no ha logrado una de sus mayores promesas que es reducir la desigualdad en el mundo, sino al contrario, la está incrementando.
Remarcó que la globalización prometía reducir la desigualdad entre ricos y pobres, pero no ha tenido mucho éxito, pues resulta evidente que en numerosas economías emergentes hay mayor desigualdad.
Se abren más las brechas
Apuntó que la globalización que se vive ahora no es la primera, sino que ha habido una sucesión de globalizaciones y éstas siempre fueron una fuerza de reducción de la desigualdad en los países en desarrollo, pero que en la actual, que inició hace unas dos décadas, la desigualdad está aumentando y, si bien no en todos los países, sí en muchos.
El economista expuso su teoría en la que sostiene que la globalización ha sido motor del crecimiento mundial, pero a la vez ha incrementado las brechas entre ricos y pobres.
El Nobel resaltó que, aunque fuera posible revertir o salirse de la globalización, no es lo recomendable, pues la globalización ha hecho que los ingresos de los trabajadores en países emergentes, por ejemplo, China, crezcan a un ritmo de 8% al año.
Reflexionar
A su vez, la directora de las carreras de Negocios Internacionales y Mercadotecnia Estratégica, Gema García Luján, señaló que el objetivo de llevarles a los alumnos este tema y la presencia del Premio Nobel es que se concienticen más sobre la situación que se vive en México y a nivel mundial, porque si bien la globalización ha hecho cosas muy buenas, “hay que cuestionarnos qué queremos que suceda a partir de que México se vuelve también un país con una cantidad tremenda de relaciones internacionales”.
—Debemos reflexionar para saber cómo queremos que sea la globalización del mañana, ¿queremos que se siga alimentando la desigualdad o ponerle una solución al problema?, planteó.
Explicó que el profesor Maskin viene tiene varias teorías económicas y una de las que más le interesa es la desigualdad para buscar cómo logramos reducir las brechas entre los que más tienen y los que menos tienen.
Elegida por unos cuantos
Él comenta –apuntó– que esta globalización finalmente se ha elegido por unos cuantos y, al ser elegida por unos cuantos, la brecha se hace cada vez más grande; la gente que más tiene sigue teniendo más y los que tienen menos parece que no sólo tienen menos, sino que tienen menos capacidad de decisión; entonces, queremos una globalización diferente, que sea de todos para todos y decidida con una democracia bien firme y ésta es un área de oportunidad que tiene México, porque nuestro país tiene que tener fundamentos mejores para que la democracia se haga valer a todos los niveles y con todas las personas que finalmente somos las que votamos.
Dijo que acabar con las brechas entre los que tienen mucho y los que tienen poco depende muchísimo no sólo de las políticas económicas, sino también de las políticas gubernamentales, “es decir, para que la redistribución de la riqueza y de los bienes se pueda hacer de forma correcta, tenemos que tener una Constitución preciosa, que México ya la tiene, pero tenemos que tener gente comprometida porque aquí el factor variable es la gente; entonces tenemos que tener un capital humano tremendamente comprometido y con unos valores éticos tremendos, que es finalmente lo que pretendemos aquí en la Universidad Anáhuac-Mayab”.
Finalmente –observó–, buscamos que nuestros alumnos estén formados a nivel integral y que tengan unos valores éticos tremendos, que tengan capacidad emocional, espiritual, mucha resiliencia y valores para que sepan aplicar todos los conocimientos que tienen, porque si la gente no está realmente comprometida no podemos hacer nada al respecto, aunque tengamos unas leyes preciosas.
(Rafael Mis Cobá)