Hace 27 años nació una nueva modalidad de la peregrinación en honor a la Virgen de Guadalupe, patrona de México y de América: realizar el recorrido únicamente en bicicleta. Dos vecinos de Tixkokob, Francisco Chuc Martín y Jesús Dzib Moo, fueron quienes iniciaron esta tradición que, año con año, se sumaba a los festejos del 12 de diciembre.
En una breve entrevista con POR ESTO!, ambos recordaron cómo tomaron la decisión de cumplir su promesa y llegar hasta la Basílica de Guadalupe, en la Ciudad de México, para después regresar pedaleando hasta Tixkokob.
“Salimos el 25 de noviembre en un camión, con las bicicletas desarmadas. Fueron 30 horas de viaje. Al llegar a la capital volvimos a armarlas y nos dirigimos a la Basílica para cumplir la promesa de conocer el santuario”, narró Chuc Martín.
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El trayecto no estuvo exento de riesgos. “Decían que sería peligroso, y sí lo fue: el ruido de los motores y los vientos de los vehículos que pasaban a un lado podían sacarte del camino”, recordó Dzib Moo. Durante semanas se prepararon con recorridos de 50 a 70 kilómetros para resistir las largas distancias del viaje de regreso.
Tras escuchar misa en la Basílica, emprendieron el retorno. “Sabíamos que sería la última vez para mí. Subir las cumbres no es cosa sencilla; no puedes detenerte hasta llegar arriba. Ni tampoco orillarte en el descenso porque los conductores de vehículos no te ven”, comentó Chuc Martín.
Pese a las dificultades, también guardan buenos recuerdos. “La gente te anima, te da consejos y te advierte de los tramos peligrosos, sobre todo en la noche”, compartieron.
Chuc Martín recordó que desde joven viajaba con un grupo que utilizaba camiones de carga para recorrer distintos estados. “Conocí Puebla, Veracruz, Tabasco, Ciudad del Carmen, Chetumal, entre otros lugares. Hace 27 años puse punto final a mi promesa familiar”, relató.
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Por su parte, Jesús Dzib Moo dijo que tenía apenas 20 años cuando emprendió aquel viaje. “Fue muy bonito llegar a la Basílica. Era un sueño conocer el santuario de la patrona de los mexicanos. Seguí cumpliendo mis promesas durante varios años, y ahora es mi hijo quien las realiza; recientemente viajó con un grupo hacia Ceiba Playa. Le doy consejos para que se cuide en el camino. Aún conservo las fotos que nos tomamos cuando regresamos de la ciudad, cansados pero felices de cumplir algo que originalmente haríamos cuatro personas, y que al final sólo fuimos dos”.
Ambos aseguraron que fueron pioneros en realizar la ruta en bicicleta. “Cuando nos contaban las anécdotas de las cumbres no imaginábamos lo difícil que sería. Hoy ya no permiten subirlas en bicicleta, pero en aquel entonces, con la ayuda de la Virgen, lo logramos y llegamos con bien”, señalaron.
Hoy, las distancias recorridas por los peregrinos son cada vez mayores. Muchos viajan incluso hacia el Norte del país y tardan meses en completar su ruta. “Es bonito si lo haces con fe y si devuelves un favor a nuestra Morena, tan milagrosa para los mexicanos”, concluyeron.