Las cáscaras de camarón y otros residuos orgánicos que llegan a la costa y al manglar yucateco podrían dejar de ser desechos para convertirse en biopolímeros de alto valor, como la quitina y el quitosano, señaló en entrevista con POR ESTO! la doctora Soledad Cecilia Pech Cohuo, investigadora de la Universidad Politécnica de Yucatán (UPY).
La especialista en materiales biodegradables explicó que lo que comúnmente se considera “basura” marina (como conchas, restos de algas o madera de deriva) puede transformarse en materia prima con aplicaciones alimentarias, médicas, cosméticas e incluso en la creación de empaques biodegradables, siempre que su aprovechamiento no altere el equilibrio del ecosistema.
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Detalló que la cáscara de camarón tiene propiedades antimicrobianas y antioxidantes, mientras que la piel y los huesos de pescado permiten la extracción de colágeno e hidroxiapatita con usos en salud y odontología. En contraste, Pech Cohuo advirtió que su acumulación sin control en vertederos genera impactos ambientales, aunque bajo un manejo adecuado puede convertirse en un recurso de alto valor.
Señaló que la mejor respuesta es que “las comunidades costeras lo recolecten y se lleve a centros de disposición para una mejor identificación de estos materiales y darles una aplicación adecuada”.
El sargazo
En el caso del sargazo, señaló que su aprovechamiento ha despertado interés para la elaboración de materiales de construcción, fertilizantes y biomateriales, aunque su composición obliga a procesos de tratamiento previo por la presencia de sales y metales.
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La investigadora subrayó que no todos los materiales costeros deben retirarse, ya que algunos cumplen funciones ecológicas clave como la protección contra la erosión y el mantenimiento de hábitats: su manejo debe basarse en conocimiento técnico y coordinación entre comunidades y autoridades.
Destacó que el reto no es sólo científico, también se requiere infraestructura, financiamiento sostenido y vinculación entre academia, industria y comunidades para transformar estos residuos en oportunidades económicas reales.