El conflicto entre artesanos y autoridades federales y estatales en Chichén Itzá comenzó a modificar el flujo turístico en Yucatán y a generar efectos directos en otros destinos arqueológicos de la entidad.
La principal beneficiada hasta ahora ha sido la zona arqueológica de Ek Balam, en el Oriente del estado, donde el número de visitantes incrementó de forma considerable en los últimos días ante el bloqueo parcial de accesos al sitio maya más importante y visitado de Yucatán.
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De acuerdo con David Escalante Lombard, director del Patronato Cultur, la afluencia diaria en Ek Balam llegó a multiplicarse hasta cuatro veces respecto a su promedio habitual: normalmente recibe alrededor de 200 visitantes por día; sin embargo, tras el conflicto en Chichén Itzá, cientos de turistas nacionales y extranjeros comenzaron a modificar sus itinerarios para visitar otras zonas arqueológicas cercanas.
“El incremento ha sido notable en los últimos días debido a que muchos turistas que no lograron ingresar a Chichén Itzá buscaron otras opciones”, indicó.
La situación fue confirmada por el secretario de Fomento Turístico de Yucatán (Sefotur), Darío Flota Ocampo, quien reconoció que el paro de artesanos y comerciantes en Chichén Itzá provocó una redistribución de visitantes hacia Ek Balam y otros puntos. “Estamos a la espera de llegar a un buen acuerdo para que se normalice la llegada”, declaró.
El diferendo
El conflicto en la zona arqueológica surgió tras inconformidades de artesanos y comerciantes relacionadas con el nuevo esquema de operación turística implementado en el Centro de Atención a Visitantes (Catvi), inaugurado para reorganizar servicios, accesos y movilidad en el sitio. Las protestas derivaron en bloqueos y restricciones parciales que afectaron el ingreso de turistas, operadores y prestadores de servicios, generando incertidumbre entre visitantes nacionales e internacionales.
La situación ocurre en vísperas de la temporada vacacional de verano, uno de los periodos de mayor actividad para la industria turística.
Desde antes de la crisis, Ek Balam ya registraba un aumento sostenido de visitantes. En mayo de 2025, la titular de esta zona arqueológica, Alejandra Alonso Olvera, informó que regularmente recibía entre 9 mil y 11 mil turistas al mes.
Estas cifras posicionaban a la antigua ciudad maya como la tercera zona arqueológica más visitada de Yucatán y la número once a nivel nacional, indicadores que podrían fortalecerse si continúa la redistribución turística provocada por el conflicto en Chichén Itzá.
¿Dónde se encuentra?
Ubicada cerca del municipio de Temozón y a pocos kilómetros de Valladolid, Ek Balam se ha convertido en uno de los destinos preferidos para turistas que buscan experiencias arqueológicas menos saturadas y con acceso más cercano a estructuras monumentales.
El nombre Ek Balam significa Jaguar Negro o Lucero Jaguar y corresponde a una antigua ciudad maya rodeada por murallas defensivas y amplios accesos ceremoniales.
Entre sus principales atractivos destaca La Acrópolis, considerada una de las estructuras más imponentes del área maya y donde se localiza la tumba del gobernante Ukit Kan Le’k Tok.