Yucatán contará con una bolsa de 12 millones de dólares para fortalecer la conservación de 11 Áreas Naturales Protegidas durante los próximos cinco años, luego de que se formalizara el proyecto Herencia Maya, una estrategia que busca garantizar recursos permanentes para la protección de más de 500 mil hectáreas de ecosistemas estratégicos del estado.
El acuerdo, publicado en el Diario Oficial del Estado, concreta el compromiso anunciado el pasado 13 de mayo entre el Gobierno de Yucatán, el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), la Reserva Ecológica Cuxtal, Pronatura Península de Yucatán y Espacios Naturales y Desarrollo Sustentable.
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A diferencia de los esquemas tradicionales, que dependen de asignaciones presupuestales anuales, el proyecto pretende establecer un modelo de financiamiento de largo plazo para fortalecer la vigilancia, restauración y manejo de las áreas protegidas, además de impulsar la participación comunitaria en los territorios.
Ecosistemas de alto valor
Las reservas incluidas concentran algunos de los ecosistemas de mayor valor ambiental de Yucatán, como manglares, selvas, humedales, cenotes y zonas de recarga del acuífero, fundamentales para la conservación de la biodiversidad y el abastecimiento de agua.
El programa abarca las reservas estatales de Dzilam, El Palmar, Ciénagas y Manglares de la Costa Norte, Biocultural del Puuc y Geohidrológica Anillo de Cenotes; los parques estatales Kabah, Lagunas de Yalahau e Ich Kool Balamtún y San Juan Bautista Tabi y Anexa Sacnicté; además de la Reserva Ecológica Cuxtal, administrada por el Ayuntamiento de Mérida, y la reserva privada El Zapotal.
Organismo conformado
Como parte del convenio, las instituciones participantes deberán supervisar el cumplimiento de la estrategia de conservación, evaluar el avance de las metas ambientales y sociales, así como garantizar la correcta aplicación del modelo de financiamiento.
Para ello se creará una Junta Directiva, integrada por representantes de las organizaciones y dependencias participantes, encargada de coordinar las decisiones del proyecto y dar seguimiento a su ejecución.
Los recursos serán administrados mediante un Fondo de Transición y el Fideicomiso para la Conservación de la Biodiversidad en Yucatán (Ficoby), mecanismo diseñado para asegurar la continuidad financiera de las acciones de conservación.
El acuerdo tendrá una vigencia inicial de cinco años, aunque con la posibilidad de prorrogarse de común acuerdo entre las partes o mientras existan recursos para mantener las actividades previstas dentro del proyecto Herencia Maya.