Con la imagen de Jesucristo al descubierto, las velas encendidas y en un ambiente de celebración, la Catedral recibió a decenas de feligreses en la misa de Pascua, ceremonia que se lleva a cabo ante la resurrección, con lo cual se da cierre a las actividades de la Semana Santa correspondientes a este año.
En punto de las 8:00 horas, el templo ya contaba con una amplia participación de fieles que acudieron a recibir la bendición y a ser partícipes de una de las fechas más importantes en la fe católica. La ceremonia fue presidida por el Arzobispo de Yucatán, monseñor Gustavo Rodríguez Vega, quien con esta actividad concluyó una agenda de actividades que iniciaron desde la Cuaresma.
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En su mensaje inicial, el prelado invitó a los presentes a ser partícipes de la fiesta de la resurrección de Jesucristo y a no perder los aprendizajes que estas fechas de reflexión dejan en la comunidad.
Imparte la bendición
Previo al inicio de la misa, el Arzobispo llevó a cabo la bendición del agua y las velas a través de una oración desde el altar. Posteriormente, recorrió los pasillos de la Catedral para bendecir a los asistentes, así como las propias velas y agua que llevaron consigo.
Durante la homilía, monseñor Rodríguez Vega subrayó el carácter singular de la Pascua dentro del calendario litúrgico católico. “Más que la principal festividad del año, apuntó, es la única fiesta propia de los cristianos, celebrada con solemnidad durante ocho días en la octava pascual y extendida a lo largo de 50 días en el tiempo pascual, pues cada domingo y cada Eucaristía son, en sí mismos, una renovación de la muerte y resurrección de Cristo”, aseguró.
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Renacen a la vida nueva
Asimismo, recordó que en la Vigilia Pascual celebrada la noche anterior, simultáneamente en El Vaticano con el Papa León y en numerosas iglesias del mundo, varias personas recibieron el bautismo en Yucatán, entre ellas jóvenes y adultos que, en sus palabras, renacieron a la vida nueva en Cristo Jesús. A quienes ya estaban bautizados, la aspersión con agua bendita durante la misa les permitió renovar ese compromiso que el credo completaría como confesión de fe.
En torno al Evangelio del día, monseñor Rodríguez Vega ofreció una reflexión sobre los personajes que acuden al sepulcro la mañana de la resurrección. Explicó que el evangelista ve en María Magdalena la figura de la Iglesia santa y pecadora, mientras que María, la Madre del Señor, representa a la Iglesia en su santidad perfecta, virgen e inmaculada: los dos rostros inseparables de una misma comunidad de fe.