Yucatán / Mérida

Burbuja, la lorita que fue quemada con atole hirviendo, recibe el alta y comienza su rehabilitación en Yucatán

Proyecto Santa María celebra su recuperación y alerta sobre el tráfico ilegal de fauna silvestre.

La organización recordó que tener estas aves como mascotas es una actividad ilegal en México.
La organización recordó que tener estas aves como mascotas es una actividad ilegal en México. / Especial

Luego de varias semanas de atención veterinaria especializada, Burbuja, una lorita de la especie Frente blanca que fue víctima de un grave caso de maltrato animal, recibió el alta médica y ya se encuentra en el refugio de Proyecto Santa María, donde continuará su proceso de rehabilitación junto a otros ejemplares rescatados.

La asociación civil dio a conocer la noticia a través de sus redes sociales, en las que informó que el ave logró superar las lesiones que pusieron en riesgo su vida y ahora forma parte de un grupo de loros que permanecen bajo cuidado especializado antes de que pueda evaluarse su posible reintegración a un entorno adecuado.

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El caso de Burbuja causó indignación debido a la crueldad con la que fue tratada. De acuerdo con Proyecto Santa María, una mujer la obligó a beber atole de harina de maíz hirviendo, práctica basada en la falsa creencia de que este método ayuda a que los loros aprendan a hablar. El líquido caliente le provocó una perforación en el buche, una lesión que comprometió seriamente su estado de salud.

La organización explicó que el ejemplar había sido adquirido de manera ilegal como mascota en Izamal, situación que también constituye una violación a la legislación ambiental vigente, ya que en México está prohibida la captura, compra, venta y posesión de estas aves silvestres.

Los especialistas que atendieron a Burbuja lograron estabilizarla mediante un tratamiento intensivo que permitió salvarle la vida. Tras recibir el alta hospitalaria, continuará bajo observación en el refugio, donde recibirá los cuidados necesarios para fortalecer su recuperación.

Proyecto Santa María también informó sobre otro caso exitoso. Se trata de un loro que ingresó al refugio después de ser atropellado y que recientemente concluyó una importante etapa de su rehabilitación. Las férulas que mantenían inmovilizadas sus lesiones ya fueron retiradas y su evolución ha sido favorable, por lo que continúa recuperándose satisfactoriamente.

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No obstante, la agrupación advirtió que no todos los rescates tienen un desenlace positivo. Muchos loros llegan con heridas irreversibles ocasionadas por el tráfico ilegal, accidentes o actos de crueldad, por lo que algunos no logran sobrevivir pese al esfuerzo del personal veterinario y de los voluntarios.

Proyecto Santa María reiteró la importancia de denunciar el comercio ilegal de fauna silvestre y evitar la compra de ejemplares como mascotas, ya que esta actividad alimenta el tráfico de especies.