A marchas forzadas, trabajadores municipales realizan labores de limpieza, pintura y resane en los panteones de la capital campechana, para recibir a las familias que acudirán los días 1 y 2 de noviembre a visitar a sus seres queridos que se adelantaron en el camino. No obstante, entre los espacios que comienzan a recuperar su aspecto también persisten tumbas deterioradas, osarios destruidos y maleza que evidencian el abandono de algunas áreas.
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Con brochas, pintura y herramientas de limpieza, las cuadrillas trabajan principalmente en bardas, arcos de acceso y pasillos, con el propósito de mejorar la imagen de los camposantos ante una de las fechas de mayor afluencia del año. Sin embargo, el panorama todavía muestra pendientes, pues en algunos corredores permanecen montones de basura que los propios empleados dejaron tras concluir sus labores, a la espera de que sean retirados.
De acuerdo con la Dirección de Servicios Públicos Municipales, parte del deterioro de tumbas y osarios se debe a que sus propietarios no se hacen responsables del mantenimiento y cuidado de estos espacios. Mientras algunas sepulturas reciben atención para conservarlas en condiciones dignas, otras permanecen entre hierba, estructuras dañadas y señales de abandono.
En el cementerio de San Román, el arco histórico que se desplomó en años anteriores ya fue retirado, aunque las tumbas que resultaron dañadas continúan sin ser rehabilitadas. La ausencia de esta estructura y el deterioro de algunas sepulturas contrastan con los trabajos que se realizan para acondicionar el lugar antes de la llegada de los visitantes.
Algunas familias, parejas y personas que acuden por su cuenta también se dieron cita en los cementerios para barrer, retirar maleza, limpiar lápidas y arreglar las tumbas de sus familiares. Entre flores, recuerdos y herramientas, los deudos preparan los espacios donde descansan quienes siguen presentes en su memoria.
Los trabajos buscan dejar los panteones en condiciones para recibir a las y los campechanos durante las celebraciones del Día de Muertos, cuando la tradición reúne a generaciones en torno a las sepulturas. El 2 de noviembre también se celebrará la tradicional misa en memoria de los difuntos, ceremonia a la que año con año acuden cientos de personas para honrar a quienes ya partieron.
JGH