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Noruega se planta ante FIFA y exige revisar el polémico Premio de la Paz entregado a Trump

La Federación Noruega anunció su respaldo a una denuncia contra FIFA al considerar que el Premio de la Paz otorgado a Donald Trump viola la neutralidad política.

FIFA en aprietos
FIFA en aprietos

La Federación Noruega de Futbol elevó la presión sobre la FIFA al anunciar su respaldo a una denuncia contra el organismo por la entrega del llamado Premio de la Paz a Donald Trump, al considerar que vulnera los principios de neutralidad política.

La postura fue confirmada por Lisa Klaveness, presidenta de la federación nórdica y miembro del Consejo de FIFA, quien adelantó que impulsarán formalmente el caso ante el Comité Ético del organismo.

“Pediremos que la queja sea tramitada”, señaló la dirigente, al remarcar que el tema rebasa una simple inconformidad y abre un debate sobre los límites institucionales del máximo rector del futbol mundial.

Acusan a FIFA de exceder su mandato

El eje de la crítica se centra en que, para Noruega, la creación y entrega del premio no tendría sustento dentro de los mecanismos aprobados por el congreso de la FIFA.

Klaveness sostuvo que el reconocimiento carece de legitimidad y cuestionó que se haya impulsado un galardón con carga política desde la presidencia de Gianni Infantino.

Para la dirigencia noruega, el caso no solo debe revisarse por el premio entregado a Trump, sino por la existencia misma del reconocimiento.

La denuncia será revisada por el Comité Ético

La acción noruega respalda una denuncia promovida por la organización FairSquare, que acusa una posible violación a las normas de neutralidad política del organismo.

El tema podría tomar fuerza en el próximo Congreso de la FIFA, donde Klaveness participará representando a la federación escandinava.

Nuevo frente de presión para Infantino

La postura de Noruega abre un nuevo foco de tensión para la FIFA y revive cuestionamientos sobre el alcance político de sus decisiones institucionales.

Mientras la controversia escala, el debate ya no solo gira en torno a Donald Trump, sino a si la FIFA debe mantener un premio que algunos consideran fuera de su mandato deportivo.