Las principales bolsas del mundo cerraron con ganancias moderadas, impulsadas por la caída en los precios del petróleo y señales de posibles avances diplomáticos en Medio Oriente, factores que han dado un respiro a los mercados tras días de alta volatilidad.
Aunque el optimismo fue contenido, los inversionistas reaccionaron positivamente a cualquier indicio que sugiera una disminución de tensiones en la región, particularmente en torno a Irán.
Mercados reaccionan a baja del petróleo
En Estados Unidos, los índices bursátiles registraron avances generalizados. El Dow Jones subió 0.66 por ciento, el Nasdaq ganó 0.77 por ciento y el S&P 500 avanzó 0.54 por ciento, reflejando una recuperación sostenida tras las recientes presiones inflacionarias.
En Europa, el comportamiento fue similar. Las principales plazas cerraron con incrementos superiores al 1 por ciento, destacando París, Fráncfort, Londres y Milán, en un contexto donde los inversionistas buscan señales de estabilidad global.
Uno de los factores clave fue la caída en los precios del crudo. El barril de Brent retrocedió más de 2 por ciento para ubicarse cerca de los 102 dólares, mientras que el WTI también cayó en proporción similar, situándose alrededor de los 90 dólares por barril.
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Esta disminución reduce las presiones inflacionarias globales, lo que mejora las expectativas económicas en el corto plazo.
Expectativas por diálogo con Irán
El comportamiento de los mercados estuvo influenciado por declaraciones desde Estados Unidos sobre la continuidad de conversaciones con Irán, consideradas como “productivas” por autoridades estadounidenses.
Aunque el gobierno iraní ha negado que existan negociaciones formales, los inversionistas mantienen la expectativa de que se logre algún tipo de acuerdo que permita estabilizar la región.
Un elemento adicional que influyó en el ánimo del mercado fue la señal de Irán sobre permitir el tránsito de embarcaciones no hostiles por el estrecho de Ormuz, una de las rutas más importantes para el comercio energético mundial.
Menor presión inflacionaria y reacción de bonos
El retroceso del petróleo también impactó en el mercado de deuda. Las tasas de los bonos soberanos en Europa registraron una ligera caída, lo que indica que los inversionistas están ajustando a la baja sus expectativas de inflación.
Este comportamiento refuerza la percepción de que una eventual desescalada del conflicto podría evitar efectos más severos en la economía global, como un endurecimiento monetario más agresivo o una desaceleración económica.
En este contexto, los mercados se mantienen atentos a cualquier desarrollo geopolítico, conscientes de que el comportamiento del petróleo seguirá siendo el principal factor de riesgo y oportunidad en las próximas jornadas.
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