Momentos de terror e incertidumbre vivieron comensales y trabajadores de un establecimiento comercial ubicado en las inmediaciones de la Supermanzana 100, luego de que criminales fuertemente armados irrumpieran en el inmueble para perpetrar un violento asalto mano armada.
Los delincuentes lograron darse a la fuga con un botín compuesto por dinero en efectivo y diversos objetos de valor.
De acuerdo con los primeros reportes vertidos por los propios agraviados, los hechos se registraron durante la noche sobre la concurrida avenida Francisco I. Madero (Ruta 4), justo en la esquina con la calle 125.
El negocio se encontraba operando de manera habitual, con varios clientes consumiendo en las mesas y el personal concentrado en sus labores, cuando el rugido de un motor anunció la llegada de la amenaza.
Dos sujetos a bordo de una motocicleta se estacionaron a las afueras del local. Sin quitarse los cascos para evitar ser identificados por las cámaras de seguridad, los sospechosos descendieron ágilmente y caminaron directo hacia el acceso principal.
En cuestión de segundos, desenfundaron armas de fuego de entre sus ropas y encañonaron a los presentes, lanzando amenazas de muerte y exigiendo la entrega inmediata de todas sus pertenencias. Bajo una constante presión psicológica, el pánico se apoderó del lugar.
Los delincuentes obligaron a los clientes a entregar teléfonos celulares de alta gama, carteras, joyería y dinero en efectivo. Al mismo tiempo, uno de los asaltantes encaró al encargado de la caja registradora, exigiéndole la totalidad de la venta de la noche para no abrir fuego.
Tras apoderarse del botín total, los hampones abordaron nuevamente la motocicleta y huyeron a toda velocidad con rumbo desconocido, perdiéndose entre las calles aledañas antes de la llegada de las autoridades.
Minutos después de que los agresores escaparan, los afectados lograron comunicarse a la línea de emergencia 911. Al sitio arribaron elementos de la Policía Municipal a bordo de una patrulla para tomar conocimiento de lo sucedido, entrevistarse con las víctimas y montar un operativo de búsqueda por la zona, el cual desafortunadamente no dio resultados positivos.
Paramedicos no requirieron intervenir, ya que milagrosamente no se registraron personas lesionadas ni impactos de bala, quedando todo en pérdidas materiales y severos cuadros de crisis nerviosa.