La zona conocida como “La Rejoyada” sobre la avenida José López Portillo casi con Tulum, se ha convertido en un punto crítico de inseguridad para transportistas, comerciantes y peatones, quienes denuncian que los hechos violentos y disturbios son constantes, tanto de día como de noche.
La mañana de este martes, una operadora del transporte público que cubre la ruta hacia la zona hotelera fue agredida en el rostro por un hombre en aparente estado inconveniente, presuntamente indigente. El ataque ocurrió de manera repentina, sin mediar palabra, lo que generó alarma entre quienes se encontraban en el sitio.
Noticia Destacada
Mujer pierde la vida afuera de su domicilio por balas perdidas en la Supermanzana 260 de Cancún
Tras el incidente, al lugar acudieron elementos de la policía y una ambulancia para atender a la víctima. Sin embargo, testigos aseguran que este tipo de hechos no son aislados.
“Todos los días hay problemas aquí: pleitos, robos, gente tomada o drogada”, relató un operador del transporte público, quien además señaló que durante la madrugada, alrededor de las 5:00 horas, se registró otro hecho delictivo.
“La policía tardó casi una hora en llegar”, agregó.
Comerciantes de puestos de comida instalados en la zona coinciden en que el área se ha vuelto altamente conflictiva. “No importa si es temprano o de noche, siempre hay algo. Ya es inseguro trabajar aquí y llegan con picahielos con machete y cuchillotes, es una zona insegura y no hay presencia policiaca”, expresó una vendedora, quien dijo temer por su integridad y la de sus clientes.
Uno de los principales focos de preocupación es un sujeto identificado por vecinos y trabajadores, quien -según testimonios- suele deambular por la zona portando objetos peligrosos como machetes o picahielos, y ha protagonizado agresiones contra transeúntes.
A este panorama se suma el incremento visible de personas en situación de calle en el primer cuadro de la ciudad. Habitantes y trabajadores aseguran que cada vez es más común ver indigentes en puntos como la avenida Tulum, las inmediaciones del Palacio Municipal y el parque de Las Palapas.
Aunque no existe una cifra oficial sobre cuántas personas viven en estas condiciones en Cancún, autoridades reconocen que se trata de una población flotante que podría ascender a cientos. No obstante, el albergue anunciado para atender esta problemática —y que se proyectaba abrir desde noviembre pasado— sigue sin entrar en operación.
Noticia Destacada
Violencia en Cancún se normaliza: vecinos y trabajadores viven con miedo tras ataques armados
De acuerdo con el director Alberto Ortuño, se prevé que el espacio sea habilitado antes de que concluya mayo; sin embargo, tendrá capacidad únicamente para 50 personas, lo que resulta insuficiente frente a la magnitud del problema.
Mientras tanto, en esa zona y en el “ El Crucero”, la rutina diaria continúa entre el bullicio del transporte, la actividad comercial y una creciente sensación de inseguridad que, aseguran quienes ahí trabajan, no ha dejado de empeorar.