Se intensifica el consumo y abuso de sustancias nocivas por parte de los jóvenes estudiantes en Cancún. Este problema se ve especialmente agravado en la zona norte de la ciudad, donde se presume que la droga es tan asequible para los jóvenes que la consumen dentro de planteles.
Autoridades estatales de la mano de la SSC en el área de Comunidad Segura buscan revertir esta situación con asistencia psicológica, talleres de terapia, actividades inclusivas y estrategias para escuchar las necesidades y problemas que tienen en casa, a nivel personal o qué es lo que los llevó a consumir drogas.
Las malas influencias y pasos equivocados de los jóvenes tienen consecuencias fatales como el que tuvo uno que fue asesinado brutalmente por otros dos adolescentes en la zona noreste de la ciudad, donde docentes mencionan que es donde más abunda el consumo de sustancias en sus planteles.
Presuntamente este atroz hecho fue consecuencia del ajuste de cuentas por cuestiones de narcomenudeo, teniendo apenas 16 años el muchacho asesinado. El perpetrador de este crimen superaba la mayoría de edad, pero sus cómplices eran otros adolescentes, y la FGE los investiga por formar parte de un grupo delictivo.
“Los jóvenes están en riesgo porque las sustancias ya circulan dentro de las escuelas. Se distribuye cerca de los muchachos y puede tener desenlaces muy tristes para ellos. Hay sujetos que se acercan a las rejas de las escuelas, donde bajo la excusa de entregar un lunch, estuche de lapiceros o hasta libros introducen la droga a las escuelas”, menciona un padre de familia.
En las escuelas el escenario no es alentador, puesto que se menciona que al interior de éstas operan redes de narcomenudeo que distribuyen el llamado cristal, droga sintética altamente adictiva que se está posicionando como una de las más consumidas por las juventudes.
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Esta situación alarma a los padres de familia, sin embargo, al enterarse de que sus muchachos comienzan a depender de sustancias, lejos de aceptar el apoyo de instituciones como el IMCA niegan que sus hijos se droguen y desde luego rechazan la oportunidad de que los menores reciban terapias.
Ante este panorama, las autoridades deben impulsar estrategias que busquen acercarse a los jóvenes de una manera más efectiva, para conocer los problemas psicológicos o emocionales que puedan tener. Una psicóloga que colabora con estas actividades de la mano del área de Comunidad Segura de la SSC explica la finalidad de estas actividades.
“La adolescencia es una etapa complicada. En casa, los jóvenes pueden pasar por situaciones de desarraigo familiar, y la poca atención que los padres le brindan a los muchachos les provoca que comiencen a buscar un sentido de pertenencia en otros ámbitos".
"Siendo las adicciones el mal de estos tiempos, al ser algo que se puede adquirir tan fácilmente los jóvenes caen en el consumo de estas sustancias para tratar de llenar ese vacío que tienen”, explica la especialista.
Al participar en actividades donde se busca el involucrar a todos los jóvenes, mediante charlas, en análisis de conducta, su forma de expresarse, movimientos físicos y razonamiento se puede observar si algún joven muestra indicios de consumir sustancias. En el caso en que se identifique a un joven que haga consumo de sustancias se les informa a sus padres y se dirige hacia las instancias correspondientes como el IMCA.
El objetivo práctico de esto es que los jóvenes tengan la oportunidad de revertir su situación, hacerles comprender que el consumo de sustancias no es nada beneficioso y puede ser hasta mortal para ellos. También se busca llegar hasta el núcleo familiar y dilucidar que es lo que pasa en casa.