Más de 50 pescadores de Xcalak, en Chetumal acumulan 21 días sin poder salir a faenar debido a las fuertes marejadas, los vientos intensos y una arribazón de sargazo que califican como inédita en la región, situación que les ha ocasionado pérdidas superiores a los 230 mil pesos. Los trabajadores del mar señalaron que, además de enfrentar la paralización de sus actividades, no han recibido apoyos alimentarios ni económicos por parte de las autoridades, a pesar de que la veda de la langosta aún está vigente.
Los hombres de mar explicaron que actualmente se dedican principalmente a la captura de especies de escama, como mero, cherna y pargo de ojo amarillo, además de otras variedades de menor volumen comercial.
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Indicaron que, en condiciones normales, cada jornada permite obtener alrededor de 50 kilogramos de producto, cuyo valor fluctúa entre 170 y 220 pesos por kilo, dependiendo de la especie que se vaya a comercializar.
Pedro Duarte, uno de los pescadores afectados, comentó que él y sus compañeros decidieron permanecer en tierra para evitar poner en riesgo su integridad física, ya que las condiciones marítimas registradas durante las últimas semanas dificultan la navegación.
Precisó que el fuerte oleaje incrementa la posibilidad de sufrir accidentes en altamar y podría ocasionar daños a las embarcaciones, que constituyen su principal herramienta de trabajo y la única fuente de ingresos para numerosas familias de la comunidad.
“Por seguridad preferimos no salir, porque el mar está muy agitado y cualquier incidente podría traer consecuencias más graves para nosotros”, expresó.
Julián Colonia, pescador, señaló que otro de los problemas que enfrentan es la acumulación masiva de sargazo en la costa, fenómeno que este año ha alcanzado niveles inéditos.
Explicó que la presencia de la macroalga se extiende en diversos puntos del litoral y se aproxima a zonas del arrecife mesoamericano, lo que dificulta las labores de navegación y aumenta el riesgo de averías en los motores de las embarcaciones. Añadió que las reparaciones mecánicas representan gastos considerables que muchos pescadores no están en condiciones de asumir.
A las afectaciones en el sector pesquero se suma el impacto en la actividad turística. El subdelegado de Xcalak, Gilberto Beltrán Yam, señaló que las condiciones climáticas y la llegada masiva de sargazo han provocado una disminución en la afluencia de visitantes, quienes optan por otros destinos.
Indicó que esta situación ha repercutido de manera directa en restauranteros, hoteleros y prestadores de servicios turísticos, sectores que desde principios de año han enfrentado una baja constante en sus operaciones.
Beltrán Yam lamentó que, pese a que las autoridades estatales y municipales conocen la problemática, hasta ahora no se han implementado apoyos extraordinarios para respaldar a las familias afectadas.
Recordó que la captura de langosta representa la principal actividad económica del poblado y que la veda de esta especie continúa, por lo que gran parte de los habitantes carece actualmente de alternativas suficientes para compensar la disminución de ingresos.
Además de los problemas económicos, las condiciones meteorológicas han ocasionado afectaciones en la infraestructura local. Los fuertes vientos y las lluvias han provocado interrupciones constantes en el suministro eléctrico, situación que durante los últimos tres días ha dejado sin agua potable a numerosos hogares.
Los habitantes señalaron que la situación ya fue reportada a la Comisión Federal de Electricidad (CFE); sin embargo, consideran que la atención brindada hasta el momento no ha permitido resolver de manera definitiva las fallas registradas en la comunidad.
“Las autoridades nos tienen abandonados, pero no perdemos la esperanza de salir adelante. El pueblo permanece unido y entre todos buscamos la manera de superar esta situación”, expresó Beltrán Yam, quien reiteró el llamado para que se destinen apoyos emergentes mientras persistan las condiciones que mantienen limitada la actividad económica en Xcalak.