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Quintana Roo / Isla Mujeres

Reportan 13 buzos con descompresión en solo tres semanas de captura de langosta en Isla Mujeres

Apenas inició la temporada de langosta y ya es alta la cifra de buzos afectados; el ciclo anterior fueron 110.

El año pasado, algunos pescadores requirieron cerca de 10 ingresos a la cámara hiperbárica; muchos superan los 40 años, edad poco recomendable para esta actividad
El año pasado, algunos pescadores requirieron cerca de 10 ingresos a la cámara hiperbárica; muchos superan los 40 años, edad poco recomendable para esta actividad / Especial

En las primeras tres semanas de la temporada de captura de langosta se registraron 13 accidentes de buzos por descompresión, una cifra que refleja una alta incidencia. De mantenerse esa tendencia, se superaría el número de afectados del ciclo anterior, cuando 110 pescadores resultaron lesionados, advirtió el equipo médico que opera la cámara hiperbárica, el cual recomendó respetar los protocolos de inmersión profunda para evitar la intoxicación por nitrógeno.

Rosember Dzul Ochoa, uno de los operadores de esa cápsula, informó que durante los primeros 21 días de la temporada se realizaron 28 terapias de rehabilitación, debido a que la mayoría de los 13 pacientes requirió varias sesiones para recuperarse de las lesiones provocadas por las burbujas de nitrógeno que llegan a alojarse en las extremidades cuando no se efectúan correctamente la inmersión y el ascenso, tras laborar a profundidades de entre 30 y 40 metros en el lecho marino.

La infraestructura, vital para los buzos que sufren descompresión al descender a profundidades de entre 30 y 40 metros,

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Cámara hiperbárica en Isla Mujeres opera fuera de su vida útil desde hace una década

El año pasado se contabilizaron 110 langosteros que recibieron atención médica y más de 200 sesiones de rehabilitación. Hubo casos que requirieron cerca de 10 ingresos a la cámara hiperbárica para lograr su recuperación total. Muchos de los lesionados superan los 40 años, una edad que ya no resulta recomendable para este tipo de actividades, reconoció Luis, quien a sus 52 años continúa buceando y ha ingresado seis veces a la cápsula.

Dzul Ochoa insistió en que los hombres de mar deben respetar las escalas de buceo, así como los tiempos de permanencia bajo el agua y de ascenso, para eliminar de forma adecuada el nitrógeno acumulado en el organismo y evitar sus secuelas. También recomendó no desvelarse, abstenerse de consumir alcohol antes de la jornada, evitar trabajar con resfriado y procurar un buen descanso, además de una alimentación adecuada.

Sin embargo, no todos siguen esas recomendaciones. Algunos pescadores prolongan demasiado su permanencia en el fondo marino, en ocasiones durante una hora e incluso hasta 90 minutos, según reconocieron los afectados, como Manuel y Enrique. Explicaron que la necesidad de obtener mayores ingresos para cubrir gastos de alimentación, vestido, calzado y educación de sus hijos los impulsa a asumir ese riesgo.

Señalaron el hurto de 200 trampas y 50 paños de redes, así como el extravío de un barco

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Más de 100 buzos sufrieron descompresión durante la temporada de langosta en Isla Mujeres

En el buceo, la descompresión es el proceso de ascenso gradual que permite a los tejidos eliminar de manera segura el exceso de nitrógeno absorbido bajo el agua. Este procedimiento se controla mediante tablas o computadoras que establecen los límites de tiempo y profundidad para impedir la formación de burbujas y reducir el riesgo de sufrir la enfermedad por descompresión, según organismos internacionales especializados en esta actividad.

A medida que el buzo desciende, la presión del agua aumenta, lo que causa que los gases inertes del aire respirado, principalmente nitrógeno, se disuelvan y se acumulen en la sangre y tejidos. El problema surge durante el ascenso: si la presión baja muy rápido, ese gas no alcanza a ser expulsado por los pulmones y forma burbujas en el organismo, lo que origina este padecimiento que afecta cada año a más de un centenar de pescadores.