Más de 280 futbolistas de Holbox, representados por el organizador Jesús Erosa y capitanes de 19 equipos, exigieron a la autoridad municipal la autorización para reactivar el Torneo de Fútbol Rápido "Yo lo Veo". La competencia permanece paralizada desde finales de enero ante la falta de respuesta y cancelaciones de reuniones por parte del Ayuntamiento.
Los deportistas denuncian que, pese a ofrecer costear el mantenimiento integral del domo —incluyendo iluminación y pintura— con recursos propios y patrocinios, el Gobierno municipal bloqueó la liga. Los argumentos oficiales de Seguridad y conservación no se han materializado, impidiendo el esparcimiento de una comunidad que labora mayoritariamente en el sector turístico y cuya única ventana recreativa inicia a la medianoche.
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La problemática escaló tras el cierre de la temporada pasada. El tercer certamen debía iniciar tras el Carnaval; no obstante, la alcaldía postergó el permiso con "largas" administrativas. Erosa detalló que el pasado 9 de febrero entregaron un oficio firmado para abordar inquietudes sobre gestión de residuos y conductas en el recinto, pero el diálogo permanece roto.
Los jugadores señalan falta de lógica en los motivos de vigilancia presentados. La autoridad sostiene que rondines de Defensa y Marina desaconsejan la actividad deportiva de madrugada; sin embargo, los equipos realizan "cáscaras" informales a esa misma hora, lo que los expone más al no contar con un marco regulador.
La indignación radica en que el torneo opera con nulo apoyo financiero oficial. Erosa enfatizó que ni un peso de las bolsas de premios proviene del erario; los fondos surgen de inscripciones, fianzas y comercios locales. El crecimiento ha sido exponencial: la primera edición tuvo 11 escuadras y 17 mil pesos en premios, mientras la segunda ascendió a 19 grupos con 27 mil pesos.
Para esta etapa se cuenta con 289 registros e interés de un conjunto de Chiquilá. Ante la inacción gubernamental, los futbolistas buscaron hoteleros y tiendas para rehabilitar el espacio. Ellos mismos cotizaron luminarias en Internet para dignificar las gradas y la cancha, tareas que las autoridades prometieron hace 20 semanas y nunca cumplieron.
El 85 por ciento de los inscritos trabajan en la industria hotelera y restaurantera. Por la naturaleza de sus empleos, sus jornadas terminan tarde, convirtiendo al balompié de madrugada en su única alternativa de cohesión social. "Queremos el permiso para el domo, hemos propuesto soluciones, pero la respuesta es el silencio", concluyó el organizador.