“El dinero no cae del cielo. Tengo tres hijos que mantener y trabajo todo el día para salir adelante”, relata la señora Milka Morales Alcocer, madre soltera que desde las primeras horas del día recorre las calles con su carrito de ventas para poder reunir lo necesario para el sustento de su familia.
Son las 6:00 de la mañana cuando inicia su jornada. Antes de salir, prepara el desayuno de sus tres hijos de 17, 14 y 9 años, y organiza todo lo necesario para comenzar a trabajar. “Si no avanzo, el tiempo me gana”, comenta mientras empuja su carrito bajo el intenso sol.
Noticia Destacada
“No cuento con nadie”: Abuelito de casi 80 años celebra bajo un árbol el Día del Padre en Cancún
Con temperaturas que alcanzan los 34 grados y una sensación térmica cercana a los 39, Milka continúa su recorrido diario vendiendo productos diversos como saborines, flores y ropa usada. Pese al calor y la baja en las ventas, asegura que no puede detenerse.
El cielo permanece mayormente nublado, con baja probabilidad de lluvias ligeras y vientos suaves del este, condiciones que no han frenado su jornada laboral, aunque sí aumentan la sensación de bochorno en la calle.
“Mi meta es darle educación a mis hijos pase lo que pase. No me quejo del calor, lo que me preocupa es vender para poder comprar comida y ropa”, afirma.
Milka cuenta que lleva ocho años trabajando en la vía pública, combinando los roles de madre y proveedora. “No es fácil, pero tampoco imposible. Es sobrevivir todos los días”, expresa.
Las ganancias que obtiene las reinvierte para seguir trabajando, mientras enfrenta jornadas largas en las que incluso debe cuidarse para no enfermarse. “No puedo darme el lujo de enfermarme, de mí dependen mis hijos”, añade.
A pesar de las dificultades, asegura que su mayor motivación es el futuro de sus hijos. “Quiero que sean mejores que yo, que tengan una carrera. La vida es muy cara y sin estudios es complicado”, dice.
Antes de continuar su recorrido, Milka resume su filosofía de vida: “El dinero no cae del cielo, pero con trabajo todo se puede. Mientras Dios me lo permita, voy a seguir luchando”.