Un caso registrado en el estado encendió las alertas sanitarias a nivel nacional: un paciente habría recibido un medicamento oncológico presuntamente falsificado en un hospital público de Yucatán, lo que obligó a autoridades federales a intervenir de inmediato.
La sustancia involucrada es el pembrolizumab, un fármaco utilizado en tratamientos contra el cáncer, sobre el cual la Cofepris ya había emitido alertas por posibles falsificaciones en el país.
El incidente salió a la luz tras reportarse que un paciente en Yucatán presentó síntomas como dolor generalizado, náuseas, vómito y cefalea (dolor de cabeza) poco después de la administración del medicamento.
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Ante la gravedad, se suspendió de inmediato el uso del producto y se activaron protocolos de control, notificación y seguimiento clínico.
El caso no sólo evidenció una posible falla en la cadena de suministro, sino que dejó consecuencias severas para el paciente, quien habría desarrollado secuelas tras recibir el tratamiento adulterado.
La Secretaría de Salud informó que se activaron mecanismos de farmacovigilancia para identificar, retirar y rastrear posibles lotes falsificados, con el objetivo de evitar nuevos casos.
Además, se reforzaron los controles en la distribución de medicamentos oncológicos en hospitales públicos.
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Por su parte, el Issste en Yucatán aseguró que la adquisición del fármaco se realizó conforme a la ley, con validación sanitaria y dentro de los márgenes permitidos en precio.
Tras lo ocurrido, la Cofepris reiteró que mantiene vigilancia permanente en la distribución de medicamentos y que ha emitido alertas para detectar productos irregulares, incluyendo recomendaciones para su identificación.
A nivel federal, se insistió en que los medicamentos del sector público cumplen con los estándares de seguridad, aunque este caso obliga a reforzar los controles y la supervisión.