A dos semanas del inicio de la temporada de huracanes y en medio de un año marcado por ondas de calor extremas y actividad sísmica inédita en el sur del estado, Yucatán estrenó ayer nuevas reglas para operar el Fondo para la Atención de Emergencias y Desastres (FAED), aunque los recursos disponibles apenas equivalen a 3.40 pesos por habitante.
El cambio ocurre en un contexto de creciente presión climática y meteorológica para la entidad.
De acuerdo con datos oficiales consultados en la Plataforma Nacional de Transparencia (PNT), el fideicomiso del FAED contaba hasta el 31 de marzo del 2026, con 8 millones 570 mil 281 pesos, mientras que la población estatal supera los 2.5 millones de personas, según cifras federales.
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En términos prácticos, el monto disponible representa un promedio mínimo para afrontar contingencias como huracanes, inundaciones, sequías, incendios o incluso olas de calor, fenómenos que en los últimos meses han impactado con mayor frecuencia a Yucatán.
Las nuevas reglas fueron publicadas el pasado lunes y entraron en vigor ayer. Sustituyen el esquema operativo establecido desde el 2017 en la Ley de Protección Civil estatal.
El clima impacta
El ajuste al FAED coincide con uno de los años más extremos en materia climática para el estado. Según la Secretaría de Salud federal, Yucatán ocupa actualmente el quinto lugar nacional con más afectaciones por calor extremo.
Entre enero y el 13 de mayo del 2026 se reportaron 27 personas enfermas: 25 por golpe de calor, una por deshidratación y una más por quemaduras. La cifra supera ampliamente los 17 casos registrados en el mismo periodo del año pasado.
Además, apenas este lunes, una intensa onda cálida elevó nuevamente las temperaturas en Mérida y otros municipios del estado.
Las nuevas reglas del fondo ahora incluyen de manera explícita fenómenos hidrometeorológicos como ondas cálidas y gélidas, granizadas, inundaciones, ciclones y sequías, escenarios que anteriormente no aparecían detallados en las disposiciones operativas.
La actualización también llega después de un episodio inusual de frío ocurrido hace apenas tres meses, cuando varias zonas de Yucatán registraron temperaturas mínimas cercanas a los tres grados Celsius.
Temblores y huracanes elevan la presión
Aunque las nuevas disposiciones amplían la lista de fenómenos naturales y climáticos considerados para emergencias, no mencionan expresamente los sismos, pese a que Yucatán ha registrado actividad telúrica atípica en los últimos meses.
De octubre del 2025 a mayo del 2026 ocurrieron 13 temblores en el Sur del estado, según registros del Servicio Sismológico Nacional.
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El escenario preocupa porque las nuevas reglas entran en vigor apenas 14 días antes del inicio de la temporada de lluvias y ciclones tropicales, programada oficialmente del 1 de junio al 30 de noviembre. Para este 2026 se pronostican 13 ciclones en la región.
Especialistas han advertido que fenómenos climáticos más intensos podrían impactar sectores estratégicos para la economía yucateca, particularmente actividades agrícolas, comerciales y turísticas.
De hecho, la propia Ley de Ingresos estatal reconoce que los eventos climáticos representan uno de los principales riesgos para las finanzas públicas de Yucatán.
Nuevo fideicomiso controlará recursos
Uno de los cambios centrales de las nuevas reglas es la creación de un fideicomiso específico donde deberán concentrarse todos los recursos destinados a emergencias y desastres.
El dinero sólo podrá utilizarse cuando exista una Declaratoria de Emergencia o de Desastre emitida por autoridades estatales o federales. En el caso de Yucatán, la declaratoria dependerá directamente del gobernador Joaquín Díaz Mena y deberá publicarse oficialmente en el Diario Oficial del Estado.
La normativa establece que una emergencia se considera cuando existe riesgo grave para la población, mientras que un desastre implica daños que superan la capacidad financiera y operativa de autoridades estatales o municipales.
Una vez emitida la declaratoria, el Comité Estatal de Emergencias decidirá cuánto dinero puede utilizarse y en qué obras, bienes o servicios deberá gastarse.
Quién manejará la caja
El Comité Estatal de Emergencias estará integrado por 19 representantes gubernamentales y sociales. Entre ellos figuran el Gobernador, secretarios estatales, Protección Civil, Salud, Seguridad Pública, Educación, Bienestar, Desarrollo Rural y representantes empresariales, académicos y grupos voluntarios. También participará un representante de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).