La actividad conocida como pepena se ha convertido en la principal fuente de ingresos para muchas familias de Progreso y en un apoyo económico para otras, por lo que actualmente es una práctica común en el municipio costero.
Desde hace varias décadas, el crecimiento poblacional y el aumento en el consumo de productos empaquetados en plástico, cartón y latas han propiciado que esta actividad cobre mayor relevancia. Un número importante de personas se dedica a recolectar materiales reciclables en calles, terrenos baldíos, zonas de ciénega y otros espacios donde se acumulan desechos sólidos.
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Ante esta situación, personas dedicadas a esta labor, como la señora Georgina Pech, señalaron que la temporada vacacional representa un importante impulso para la economía familiar, pues sus ingresos pueden pasar de 300 a 600 pesos semanales. Explicó que acuden a playas, eventos masivos y otros sitios concurridos para recolectar latas y botellas, lo que les permite obtener el sustento diario o complementar los gastos del hogar.
Por su parte, José Canché y María Pisté comentaron que la pepena contribuye significativamente a la economía de sus familias. Incluso, señalaron que algunos trabajadores encargados de la limpieza de calles separan plásticos y latas durante sus jornadas para venderlos posteriormente y así complementar sus ingresos.
Precisaron que la temporada vacacional incrementa la cantidad de basura en las calles, lo que beneficia a los pepenadores al hacer más rentable su trabajo. Durante sus recorridos buscan principalmente materiales con mayor valor comercial, como latas de aluminio, PET y cartón.
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Finalmente, indicaron que algunos recicladores llevan más de 20 años dedicados a esta actividad. Su jornada suele iniciar a las 6:00 horas y concluir entre las 18:00 y 17:00; sin embargo, cuando se realizan eventos masivos, el horario se prolonga hasta varias horas después de que éstos concluyen.
A pesar de las largas jornadas y las condiciones adversas en las que realizan su trabajo, quienes se dedican a la pepena aseguran que esta actividad continúa siendo indispensable para complementar la economía familiar y hacer frente a los gastos cotidianos.
Con la llegada de la temporada vacacional de verano, esperan que el incremento de visitantes al puerto se traduzca en mayores oportunidades de recolección y, en consecuencia, en mejores ingresos para sus hogares.