A más de dos años de que una enorme ceiba se desplomara y terminara en el fondo de un cenote tras el hundimiento del terreno, pobladores de Xocén en Valladolid mantienen su postura de no permitir, por ahora, proyectos para explotar turísticamente el sitio, considerado parte de un espacio cargado de historia, tradición y misticismo.
El socavón se formó en la calle 6 con 7 de esta comisaría, donde anteriormente existía un pequeño pozo. A unos 15 metros se encontraba una imponente ceiba de aproximadamente tres metros de diámetro y 15 de altura, que repentinamente cayó, arrastrada por el hundimiento del terreno.
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El desplome originó un enorme socavón de aproximadamente 20 por 20 metros, en cuyo fondo quedó el árbol. La profundidad del cenote no ha sido determinada, pero una vista aérea permite apreciar la magnitud del hundimiento y la abertura que dejó al descubierto el cuerpo de agua.
Para los habitantes, el fenómeno está estrechamente relacionado con antiguas historias transmitidas a través de las generaciones. Una de las leyendas señala que, antes del fin de los tiempos, la gran ceiba de Xocén caería como consecuencia de la pérdida de fe y el abandono de las tradiciones.
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La misma tradición oral refiere que, llegado ese momento, aparecería una anciana con una jícara para ofrecer agua, como símbolo de esperanza y de la continuidad de la vida.
A esta historia se suma el misterio del llamado Libro Sagrado de Xocén, cuya desaparición permanece en la memoria de los habitantes. Según la tradición, el ejemplar fue prestado y nunca devuelto; posteriormente habría sido llevado primero a México y después a Estados Unidos, sin que hasta ahora se conozca su paradero.
De acuerdo con los relatos de pobladores y conocedores de la historia local, se trataba de un libro considerado vivo, pues se decía que sus páginas pasaban solas y que, si alguien intentaba forzarlas, el libro sangraba. También se le atribuían profecías relacionadas con acontecimientos futuros y, particularmente, con una eventual escasez de agua.
Otra parte de la tradición sostiene que el libro contenía un mapa en el que se señalaba que Xocén abarcaba siete leguas a la redonda y que en su territorio existían siete cenotes que nunca se secarían, aun cuando el resto del mundo enfrentara una gran sequía.
Según esta creencia, al final de los tiempos, cuando la Tierra estuviera amenazada por las llamas y la falta de agua, Xocén, considerado por sus habitantes como el Centro del Mundo, sería el sitio al que acudirían las personas para encontrar la fuente de vida.
La historia incluso alcanzó el ámbito político cuando, durante una visita del expresidente Carlos Salinas de Gortari a Yucatán, se habría conformado una comisión para investigar la desaparición del libro y tratar de recuperarlo. Sin embargo, las pesquisas no permitieron localizarlo, situación que generó molestia entre los habitantes.
A pesar del paso de los años, la comunidad conserva la esperanza de que el Libro Sagrado regrese algún día a Xocén, mientras que el sitio donde la ceiba terminó en el fondo del cenote permanece como un punto de interés por el significado que le atribuyen las tradiciones y leyendas de este pueblo maya.