Yucatecos radicados en Estados Unidos han creado redes de comunicación y sistemas de alerta para advertirse sobre posibles operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), ante el temor de ser detenidos y deportados.
El director del Instituto para el Desarrollo de la Cultura Maya (Indemaya), Feliciano Moo y Can, informó que desde enero el organismo registra un promedio de 13 yucatecos deportados cada mes.
Cuando regresan al estado, reciben un apoyo económico de 10 mil pesos y posteriormente son canalizados a programas estatales con el propósito de facilitar su reincorporación laboral y comunitaria.
Moo y Can explicó que, cuando un connacional es detenido, el instituto establece contacto con el consulado mexicano más cercano y con la Secretaría de Relaciones Exteriores para dar seguimiento al caso y apoyar las gestiones de retorno.
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El temor ante los operativos migratorios ha llevado a las propias comunidades a reforzar sus mecanismos de comunicación.
Los migrantes comparten información cuando detectan presencia de agentes o posibles acciones de ICE en sus zonas de residencia, con el objetivo de mantenerse prevenidos.
El funcionario señaló que, a pesar de la incertidumbre, quienes permanecen en Estados Unidos continúan trabajando y enviando dinero a sus familias.
Durante el primer semestre del 2026, Yucatán recibió 232 millones de dólares en remesas, de los cuales 112.7 millones ingresaron entre enero y marzo y 119.3 millones entre abril y junio.
Familias separadas
Las consecuencias de una deportación también pueden extenderse a los familiares que permanecen en EE.UU. Moo y Can mencionó el caso de una menor originaria de Buctzotz cuyo padre fue detenido y posteriormente repatriado.
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La niña permaneció en territorio estadounidense después del regreso del adulto, por lo que el Indemaya tuvo que localizar familiares que pudieran hacerse cargo de ella mientras se realizaban las gestiones necesarias. Finalmente, la menor pudo reunirse con su padre en Yucatán.
El instituto también atiende casos de personas originarias de otros estados e incluso de otros países que son deportadas a territorio yucateco. En esas situaciones, brinda apoyo para el traslado y establece contacto con familiares o autoridades de sus lugares de origen.
Moo y Can reconoció que el temor continúa entre la comunidad migrante, pero señaló que las redes creadas por los propios yucatecos se han convertido en una herramienta para mantenerse informados ante posibles operativos.