Con un crecimiento de 22% en lo relacionado con la economía de exportación durante el 2025, Yucatán avanza en competitividad comercial. Sin embargo, la infraestructura logística sigue siendo el principal obstáculo para consolidar ese dinamismo, advirtió Isaías Marrufo Góngora, presidente del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), Grupo Yucatán.
Señaló que el avance es alentador, pero no suficiente, pues el volumen exportador del estado aún está lejos del que registran las entidades del Norte del país. “No es un dinamismo económico que nos exija ser competitivos nada más con los demás estados, sino también frente a los mercados internacionales”, apuntó el directivo.
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El costo logístico fue identificado como el nudo crítico de la competitividad yucateca. Marrufo Góngora ejemplificó que trasladar mercancía desde Mérida hasta Panamá puede resultar más caro que hacerlo desde Miami al mismo destino, lo cual representa una desventaja estructural que resta competitividad a los productos yucatecos, independientemente de su calidad o precio. Mientras esa brecha persista, expresó, ningún esfuerzo institucional será suficiente para detonar plenamente el potencial exportador del estado.
Frente a ese escenario, destacó la remodelación y ampliación del Puerto de Altura de Progreso como la inversión más estratégica para revertir esa desventaja. Gracias a esas obras, el puerto avanzó del lugar ocho al seis en el ranking nacional de puertos con mayor dinamismo, generando expectativas a las empresas locales para reducir sensiblemente sus costos de exportación. “No creemos que sea algo que se note de inmediato, pero en el largo plazo se irá obteniendo un beneficio”, declaró.
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En cuanto a la composición sectorial, el presidente del IMEF informó que 95% de las exportaciones yucatecas corresponden al sector manufacturero, mientras que el agropecuario representa alrededor del 4.9%. Ambos sectores concentran prácticamente la totalidad de la oferta exportable del estado, un perfil que, consideró, debe diversificarse conforme madure la infraestructura portuaria.
Marrufo Góngora también llamó a las empresas a prepararse ante los retos que impone la reducción de la jornada laboral, lo que obligará a acelerar la automatización de procesos para mantener niveles de producción competitivos. En ese contexto, advirtió que la competencia no es sólo entre estados mexicanos, sino frente a mercados internacionales cada vez más agresivos, entre ellos el chino, particularmente activo en el sector automotriz.