En febrero de 2026, el Ayuntamiento de Mérida dio vida al primer Biocorredor Urbano de Mérida, un proyecto de infraestructura verde que conecta, de acuerdo con la autoridad municipal, 75 hectáreas de áreas públicas lo largo de 1.2 kilómetros, mismas que incluyen al Parque Ecológico del Poniente y al Parque Arqueo Ecológico.
Ambos parques representan importantes pulmones verdes para la capital yucateca, que brindan servicios ambientales como la mitigación de calor, la captura de carbono y el control de inundaciones. Además, son el hogar de fauna silvestre, entre la que destaca una amplia variedad de aves, así como reptiles.
Estos sitios sirven como espacios de esparcimiento para la ciudadanía, quien los visita para ejercitarse, descansar, tomar fotografías, entre otras actividades. Sin embargo, aunque los trabajos de mantenimiento son evidentes en el Parque Ecológico del Poniente, a unos cuantas cuadras, en el Parque Arqueo Ecológico, la realidad es distinta.
POR ESTO! realizó un recorrido por la senderos del parque, pudiendo constatar que el entorno natural es utilizado como depósito de basura, situación que pone en riesgo a la biodiversidad que habita en el lugar. Bolsas plásticas, calzado, cartón y todo tipo residuos pueden encontrase entre la vegetación y sobre el camino porque el transitan los visitantes.
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Escenario de actividades inapropiadas
Envoltorios de preservativos yacen en distintos puntos del parque, acompañados de decenas de colilas de cigarro, evidenciando que el lugar es utilizado para realizar actividades inapropiadas. Esta desafortunada realidad, contrasta con el entorno natural y con la iniciativa del gobierno municipal, cuyo objetivo es impulsar un corredor biológico en una zona de alta densidad urbana.